viernes 20 de octubre de 2006

Viña Tondonia Blanco Gran Reserva 1964

Viña Tondonia Blanco Gran Reserva 1964 **
Bodegas R. López de Heredia Viña Tondonia
DOC Rioja
12% Alc.
85% Viura, 15% Malvasía
Precio unos 85€ actualmente si se encuentra una buena fuente.

Rioja es conocida nacional e internacionalmente por sus tintos, ya sean del llamado estilo clásico o moderno. Sin embargo antiguamente se solía elaborar un tipo de blanco que hoy día está prácticamente extinto. Se trata de un tipo de blanco diferente del vino ligero y efímero, frutal y para consumo a corto plazo. En su lugar tenemos un tipo de vino blanco cuya tipología se acerca bastante a la de los tintos de la región, con crianzas en madera y botella bastante largas, y donde dominan los aromas terciarios en nariz y una notable estructura en boca.

La ultra tradicional bodega riojana López de Heredia fue fundada en 1877 por Rafael López de Heredia y Landeta tras la paulatina marcha de los elaboradores franceses de la región riojana tras su periodo en ella debido al desastre causado por la filoxera en el viñedo bordelés principalmente. En la actualidad, y tras tres generaciones, la bodega sigue perteneciendo a la familia López de Heredia. Los viñedos de la bodega están plantados con las clásicas variedades tintas riojanas, es decir, tempranillo, garnacha, graciano y mazuelo, así como las variedades que utilizan en sus blancos, viura y malvasía. El estilo de sus vinos suele ser el de tintos poco cubiertos, con considerable acidez y dominantes tonos terciarios de su crianza en barricas viejas durante largo tiempo así como una larga estancia en botella para su afinamiento hasta su salida al mercado. En los blancos encontramos una verdadera especie en extinción, ya que someten dichos vinos a unos procesos de crianza tanto o más largos que los de los tintos, siendo vinos muy longevos y que desarrollan un carácter aromático tan peculiar como excepcional. En los calados de la bodega aún podemos encontrar botellas de la primera mitad del siglo pasado tanto de blancos como de tintos.

Como hemos dicho, para los blancos se utilizan las variedades de uva viura y malvasía, 85 y 15 por ciento respectivamente. La vendimia se realiza de forma manual, en comportas de madera troncocónicas. El mosto libre fermenta en tinas de roble de 60 hectolitros. Las levaduras son autóctonas, y la temperatura de fermentación se limita a 36ºC. La crianza comienza en barricas bordelesas de roble americano de 225 litros, como hemos mencionado antes, no son nuevas ni mucho menos. Además de la esterificación (oxigenación a través de los poros de la madera), el vino es trasegado una o dos veces al año. En el caso del blanco gran reserva, el periodo de crianza en barrica dura seis o siete años. Tras esto se realiza una clarificación con claras de huevo frescas y no se filtra. A esto le sigue un tiempo de crianza en botella en la propia bodega de varios años, llegando incluso a superar la media docena para los grandes reservas.

El consejo regulador calificó como excelente la añada 1964 en la región riojana, augurándole un buen potencial de guarda, como atestiguan las diferentes bodegas que elaboraron grandes reservas ese año y que han llegado hasta la actualidad dando grandes satisfacciones, entre las que se encuentran los diferentes vinos de CVNE, Bodegas Riojanas, la Rioja Alta o los propios de López de Heredia.

Oro viejo, precioso al trasluz. Franqueza y claridad de los orígenes de los aromas en nariz, con recuerdos de miel, cítricos, frutos secos y hierbas de monte, todo en armonía y perfecto equilibrio. Fragante. Entrada fresca en boca, gran acidez. Paso rectilíneo pero consistente, liviano pero esbelto. Gran persistencia aromática, que emerge al final a oleadas inundando la boca de recuerdos, como sucede a veces con los grandes vinos tradicionales andaluces, pero en una gama muy diferente, por supuesto.

Enorme viveza. Gran bouquet. Una joya de tipicidad. Muestrario enciclopédico de la crianza de un vino, con los aromas cítricos añejados en forma de miel y hierbas, y los integrados y evolucionados frutos secos y asados aportados por la estancia en barrica.

Resulta difícil de encontrar un vino con cuarenta y dos años que mantenga esa entereza y viveza. ¿Dónde estará el secreto? ¿Será el vino base fruto de viura y malvasía en los viñedos de López de Heredia? ¿Será el proceso de fermentación y crianza en barricas durante tanto tiempo? En principio la madera vieja no debiera aportar gran cosa al vino que en ella se cría, pero recordemos que se trata de periodos muy prolongados. ¿Serán la lenta oxigenación y estabilización a través de los poros de la madera y las diferentes trasiegas que se realizan a lo largo de los años? Esto parece tener un papel bastante decisivo en el carácter y la estabilidad del vino, pero está claro que cualquier vino blanco de base no aguanta semejante proceso. Por tanto parece que se trata de un conjunto de factores encadenados y perfeccionados a lo largo de más de un siglo, dando lugar a uno de los vinos más personales y auténticos de la geografía española.

Por otro lado resulta complicado encontrar bodegas que aún dispongan de vinos tan viejos y con las garantías de sacarlos a la venta. Una verdadera suerte para los aficionados al vino.

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3 Comments:

Blogger HerrDirektor dijo...

Ciertamente tuve la oportunidad de disfrutar este mismo vino y esta misma botella. Las impresiones son parejas. Quizás no sea significativo pero un vino de esta edad que simplemente respiró 5 minutos antes de catarlo y no presentaba ni un mínimo atisbo de reducción a mi me dejó inicialmente impresionado.

Y sobre la lista de interrogantes que planteas, no creo que haya milagros tampoco en el mundo del vino y opino que debe tratarse sin duda alguna de un magnífico y robusto producto base amén de los "secretos" en la crianza posterior que haya tenido.

Lo mejor es cómo LdH ha sabido y sigue elaborando vinos de esta corte, sin ningún tipo de concesión a modernidades volátiles, sin abandonar los orígenes y aprovechando aquello que da el terruño, eso que ahora está "tan de moda".

23/10/06 0:44  
Blogger Calamar dijo...

Estoy de acuerdo, y no he probado ese 64. Pero esa misma sensación de recién abierto y sin aromas de reducción ni tampoco de oxidación lo he vivido en más de una añada (81,76)

El secreto no lo sé. Pero que no digan que en España no hay ejemplos de buenos blancos...

Salut

23/10/06 22:56  
Blogger JA_Dianes dijo...

Amigo Calamar.

Suerte tenemos de poder contar aún con vinos así. De esos que comentas creo que el 76 es el más flojo, por lo menos en cuanto a limpieza, profundidad y persistencia aromática. Hace poco abrí una botella y la disfruté, pero después de una hora abierta había caído mucho en cuanto a fragancia, cosa que no le pasó a este 64 ni al otro que comentas, el 81 (habrá que ver cómo evoluciona). Supongo que en este caso se trata de una menor calidad del vino base, ya que en principio las condiciones de elaboración deberían ser bastante similares.

Un abrazo.
JA.

24/10/06 10:18  

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