jueves 26 de abril de 2007

Olivier Leflaive Puligny-Montrachet 1er Cru Les Pucelles 2002

Olivier Leflaive Puligny-Montrachet 1er Cru Les Pucelles 2002 *(*)
Domaine Olivier Leflaive
13.5% Alc.
100% Chardonnay
Precio 60€ en La Part dels Angels (Barcelona)


Los pueblos vecinos de Puligny y Chassagne comparten el más famoso pago de vino blanco del mundo, Le Montrachet, quintaesencia del vino blanco borgoñón, modelo de elegancia, concentración, complejidad, longevidad. Podríamos decir que el estilo de los vinos de Puligny, tan estilizados y concentrados, es un reflejo, una aspiración, del carácter de su pago más famoso, pero todos con sus propios matices y personalidad. Son muchos y variados los grandes pagos que pertenecen al pueblo, tanto grand como premier cru. Entre estos últimos uno de los más afamados es Les Pucelles, situado al nordeste de Le Montrachet y colindante con Batard-Montrachet, ladera arriba. Un total de 5.13ha del que el mayor propietario es el Domaine Lefliave (que no Olivier). Su orientación es sur-sureste. El suelo es parecido al de los grand cru, principalmente calcáreo, con algo de arcilla (más que en sus prestigiosos vecinos), con buena capacidad de drenaje (gracias a los guijarros y la roca fragmentada) y en pendiente.

En octubre de 1984 Olivier Leflaive, sobrino del por entonces cabeza visible del Domaine Leflaive, Vincent Leflaive, comenzó su andada como negociant, en parte como respuesta al exceso de demanda del Domaine. Podríamos esperar algún tipo de coincidencias en el estilo de los productos de ambas bodegas, pero la verdad es que a día de hoy los estilos de la bodega que actualmente dirige la hija del ya fallecido Vincent, Ann-Claude Leflaive, y su primo Olivier son muy diferentes.

Con el tiempo, la maison fue adquiriendo algunas parcelas, con vistas a crear un domaine propiamente dicho. Hoy poseen un total de doce hectáreas, incluyendo parcelas en Puligny-Montrachet village, Meursault 1er cru Poruzot, Chassagne-Montrachet 1er cru Les Chaumées, Chassagne-Montrachet 1er cru Les Vergers o Chassagne-Montrachet 1er cru Abbaye de Morgeot entre otros. Sin embargo la mayor parte de la producción de la bodega sigue abasteciéndose de los productores a los que se compra la uva, punto en el son bastante fuertes, habiendo establecido buenas y duraderas relaciones con los viticultores de los diferentes pueblos. Desde 1988 Frank Grux, actual director técnico de la casa, se encarga de seleccionar la materia prima, ya sean uvas o mosto. Queda entonces en sus manos todo el proceso de vinificación y crianza de cada cuvée. Los vinos finalmente producidos son muchos y variados, incluyendo las zonas de Chablis o la Côte de Chalonnaise, y en los últimos años la crítica especializada está emepzando a valorarlos muy bien.

En la viña se buscan siempre uvas recogidas a mano. En bodega se fermenta en barrica, y tras la maloláctica se practica semanalmente el bâttonage. Para la clarificación se utilizan claras de huevo. De resultas solemos encontrar vinos donde las notas de crianza son bastante evidentes, pero donde suele acompañar una estupenda materia prima que no se deja subyugar por dichos aportes. Con el tiempo podemos esperar una buena armonía de unos y otros.

En palabras de Frank Grux, la añada de 2002 está llena de pureza, refinamiento y perspectivas de futuro. Estupenda combinación de madurez y acidez. Todo esto fue fruto de un invierno tranquilo y típico, seguido de un inicio de primavera seco y caluroso que dio lugar a una floración a finales de mayo y principios de junio, culminando en la segunda semana de este mes. Comenzó después un muy caluroso verano. El envero tuvo lugar durante la segunda semana de agosto, y una bajada de las temperaturas acompañada de copiosas lluvias retrasaron la maduración de la uva hasta la segunda semana de septiembre, momento en el que vientos del nordeste secaron el ambiente y favorecieron unas buenas condiciones sanitarias en la vendimia, que tuvo lugar el veinte de septiembre. Se alcanzaron niveles de azúcar semejantes de los de 1990, acompañados de una acidez equiparable a la de 1996 o 2000.

Ya en nuestra copa, nos encontramos con un vino de color oro pálido y nariz fragante, muy intensa, limpia, bien definida, con fruta amarilla, flores blancas muy intensas, algo de bollería, mantequilla y frutos secos, junto a un marcado fondo mineral. En boca es opulento, graso, pero perfectamente equilibrado por una magnífica acidez y gran concentración, que dan lugar a un final largo.

Estilizado y opulento pero también puro: enormemente floral, con magnífica acidez y marcadamente mineral acompañado de pronunciados aportes de la madera y el bâttonage especialmente en nariz, pero también en boca, con una textura redonda. Todo el conjunto aún por ensamblar, pero ahora mismo no desentona y se bebe con gran placer.

Hay que probar estos vinos para entender lo que es un premier cru: esa concentración, esa maravillosa opulencia (para determinados estilos) acompasada por una gran acidez, esa pureza de aromas, esa intensidad floral, frutal y mineral... ¡Lo siguiente es un grand cru! Se nota que Frank Grux es más generoso con la madera que, por ejemplo, Roulot, pero es sólo una cuestión de estilo, y aunque ahora mismo ya está bien armonizado el aroma de esta con el resto del conjunto, con el tiempo dará lugar a un vino más serio. Es curioso que encuentro los vinos elaborados para Olivier Leflaive en un estilo más generoso, menos austero, que los que Grux elabora bajo su propio nombre.

Etiquetas: , , ,

martes 24 de abril de 2007

Heymann-Lowenstein Röttgen 2002 Alte Reben

Heymann-Lowenstein Röttgen 2002 Alte Reben *
Weingut Heymann-Löwenstein (Winningen, Mosel)
13% Alc.
100% Riesling
Precio alrededor de los 28€


En otras ocasiones ya hemos tenido entre nuestras manos vinos del Mosela, pero es la primera vez que presentamos al Weingut Heymann-Löwenstein. Podemos encontrar a la bodega en el pueblo de Winningen (Terrassenmosel), bajo la dirección del idiosincrásico y emprendedor Reinhard Löwenstein desde 1979. Sin embargo los antecedentes viticulturales de la familia se remontan hasta 1786. El viñedo alcanza una superficie de 14 ha, prácticamente todas de Riesling de pagos con nombres propios como Uhlen y Röttgen en el propio pueblo de Winningen o Stolzenberg y Kirchberg en Hatzenport. La producción anual de la bodega alcanza las noventa mil botellas.

La agricultura es orgánica, cercana al biodinamismo. Se busca expresar el carácter particular de cada parcela. En la bodega se sigue un enfoque no intervensionista, utilizando la tecnología como medio de evitar accidentes enológicos más que como principal herramienta de elaboración. Desde 1993 no se utilizan levaduras cultivadas. Las únicas manipulaciones que sufre el vino son chaptalización cuando es necesaria y control de temperatura. Todos los vinos son criados en tanques de acero inoxidable.

El vino que tenemos entre manos, el Röttgen “Alte Reben” (viñas viejas) tiene una producción de dos mil litros. La Riesling aquí crece en suelos de pizarra blanda marrón y marrón rojiza, que deben su peculiar color a los numerosos óxidos de hierro que contiene. Se espera que dé vinos más frutosos y corpulentos. Está clasificado como GC (seco) pero tiene bastante azúcar residual. Podría ser un kabinet.

Gran añada la de 2002 para el Riesling alemán. Tras una templada primavera llegó un cálido verano, alcanzándose magníficos niveles de madurez y concentración. Sin embargo en la época de vendimia hubo algunos accidentes meteorológicos, que hizo necesaria la cuidadosa selección de las uvas para eliminar aquellas afectadas de podredumbre. En el Mosela hubo poca botrytis.

Pero nuestro vinos no debería mostrar signos de ella. Muestra un color dorado resplandeciente. Nariz fragante, bien definida, limpia. Aromas varietales frutales (lima) y florales, con toques de miel e incipientes hidrocarburos, todo ello sin ocultar sutiles aportes minerales. En boca es ligeramente dulce, con un buen equilibrio de acidez. Paso de boca de consistencia media, donde se deja notar el nervio. Final de media persistencia y ligero amargor, donde ya no se deja notar el dulzor inicial.

Una buena expresión de la variedad con un cierto tiempo de evolución en botella, que puede ser una buena opción para comidas especiadas e incluso ligeramente picantes, gracias quizá al frescor del vino y al generoso equilibrio de azúcar residual. Algo caro.

Etiquetas: , , , ,

viernes 20 de abril de 2007

[CD] Gama Don Pedro Romero Prestige VORS

Gama Don Pedro Romero Prestige VORS ** €
Bodegas Pedro Romero
DO Jerez (Sanlúcar de Barrameda)
18% Alc.
100% Palomino Fino
Precio alrededor de 55€ la botella de 50cl

Los tres vinos de lujo de la bodega sanluqueña son el Amontillado, Palo Cortado y Oloroso Prestige, calificados los tres como VORS. La bodega declara que la vejez de cada uno de estos vinos llega y probablemente supera el medio siglo. Pero al margen de edades, factor que no siempre tiene que ser condicionante de una calidad pareja, estos vinos son de clase mundial.

Estamos ante una bodega familiar sanluqueña fundada en 1860 por Vicente Romero Carranza, que pertenece aún totalmente a la familia Romero, concretamente a la sexta generación. Es sin duda una bodega excepcional, que ha mantenido a lo largo de los años un modelo de negocio basado en la calidad más que en la cantidad, un modelo que es contrario a las tendencias actuales, pero que sin duda es el único y mejor futuro posible para los vinos del marco jerezano y para las bodegas relativamente pequeñas. Además, la bodega mantiene sus instalaciones en el casco antiguo de Sanlúcar, en el Barrio Bajo, que tan ideales condiciones reúne para la crianza de los vinos sanluqueños.

En la copa nos encontramos a tres vinos de color muy parecido, dato al que trataremos de dar significado más adelante. Quizá el amontillado sea ligeramente menos cubierto, y con unos reflejos menos cobrizos que los olorosos, pero ciertamente la diferencia no es muy patente. En nariz cada uno tiene un carácter propio, muy arquetípico, con el amontillado punzante, marcado aún por reminiscencias de su crianza biológica junto a venerables notas de vejez oxidativa como barnices (oxidación del alcohol) e incienso. Es quizá el más complejo. En el palo cortado también tenemos esos aromas etéreos de la oxidación, acompañados de un leve toque punzante que aporta finura, no tan patente como en el amontillado y toques de frutos secos. Es en el oloroso donde ya notamos un nariz totalmente etérea, con notas de barnices, casi pegamento, especiados y nueces. En boca es donde estos vinos suelen marcar más sus diferencias, y nos encontramos con un amontillado muy seco, salino y concentrado, con un posgusto que deja notar su larga crianza oxidativa. A su lado el palo cortado es más amable y sabroso, pero también salino. Posee la boca más equilibrada y limpia en el posgusto de los tres. La diferencia en el oloroso es una menor sensación salina, probablemente arropara por la mayor gordura. Sin embargo esta acidez es también patente, y es que estamos ante un vino muy viejo que ha ido concentrando el extracto durante las décadas, haciéndose más fino.

Todo esto nos da que pensar, y es que la semejanza de color del amontillado con los otros dos, vinos olorosos que normalmente suelen tener un color más subido a edades totales parecidas, nos habla de una larga crianza oxidativa del primero, que será cercana a la vejez total de los olorosos, por lo que sumándole la crianza biológica que haya tenido, puede que sea el vino más viejo de los tres, pero es difícil de precisar, pues gustativamente los olorosos tienen una gran finura y acidez, fruto de la concentración adquirida con la edad. Al tratarse de vinos tan viejos, las diferencias organolépticas se ven atenuadas, en nariz por la larga crianza oxidativa que han tenido, que poco a poco se va imponiendo a cualquier carácter biológico que pueda tener un vino ( y dada la vejez total del amontillado y el patente carácter biológico que aún tiene, esta crianza bajo velo debió llevarse a sus extremos), pero también en boca, donde la concentración sápida va llenando el vino por un lado y afinándolo por otro, llegando a confluir amontillados y olorosos en un punto más o menos común, el de los jereces viejos.

Grandes vinos, que hacen grande a una bodega y a una zona. Cualquier denominación de origen de cualquier país que tuviese uno o dos ejemplos de vinos de semejante calidad, ya aparecería en los mapas vinícolas con grandes letras. En el Jerez, Sanlúcar y El Puerto, podemos encontrar docenas de estos grandes vinos.

Etiquetas: , , , , , , ,

miércoles 18 de abril de 2007

Guy Roulot Bourgogne Blanc 2005

Guy Roulot Bourgogne Blanc 2005 *
Domaine Guy Roulot
AOC Bourgogne Blanc (Francia)
13% Alc.
100% Chardonnay
Precio 18€ en Pecados Originales


La familia Roulot lleva produciendo vino en Meursault desde la primera mitad del siglo XIX, aunque fue después de la Primera Guerra Mundial cuando los viñedos del domaine empezaron a replantarse y adquirirse hasta llegar a la situación actual, por el padre de Guy Roulot, Paul. Fue Guy quién durante la segunda mitad del siglo XX expandió el viñedo y la bodega. Tras su temprana muerte en 1982, y tras un periodo de siete años en el que la bodega fue dirigida técnicamente por el enólogo americano Ted Lemon hasta 1984 y por Franc Grux hasta 1988, Jean-Marc Roulot volvió al negocio familiar para regentarlo, labor que continúa haciendo en la actualidad y que ha llevado el nombre de Guy Roulot a cotas de calidad y prestigio muy altas. A día de hoy es una de las mejores direcciones en Meursault, con precios que, sin ser para nada baratos, son más accesibles que otros con nombres como Lafon o Coche-Dury. El estilo suele ser el de vinos puros y delineados, austeros y minerales, que necesitan guarda para alcanzar la excelencia (Jean-Marc habla de guardas de veinte años para sus 1999), y que reflejan de una manera muy precisa el terruño del que proceden. Para ello se asumen prácticas como la recogida temprana de la uva para mantener la acidez, pero meditando mucho las chaptalizaciones, reduciéndolas en la medida de lo posible. También se tiene mucho cuidado con las lías, que estén en perfecto estado de limpieza, y con marcar al vino organolépticamente mediante bâttonage. En palabras del propio Jean-Marc, citadas por Clive Coates en su clásico libro acerca de la Côte d’Or, ‘ésta práctica puede hacer a un vino más rico, pero también pesado y robarle pureza’.

Se suele usar una quinta parte de roble nuevo con los vinos de categorías inferiores, y hasta un tercio con los premier cru. La cantidad en los tiempos de Grux era algo mayor. Para pulir la alta acidez de sus vinos, se suele embotellar tardíamente, por lo que los vinos pasan tiempo redondeándose en estas barricas, un año o más, dependiendo de la añada y del pago, siendo este periodo menor de un año para el bourgogne blanc.

La agricultura aquí es orgánica. No se utilizan herbicidas. Se prefiere eliminar los brotes excesivos a efectuar poda en verde. La selección durante la vendimia es draconiana. La bodega está climatizada, y cuentan con una prensa neumática. Los vinos son totalmente fermentados en barrica, con excepción del Aligoté. Se utilizan levaduras autóctonas. El bâttonage se reduce a una vez por quicena, y sólo el las primeras etapas del desarrollo del vino. Como hemos comentado, se busca ante todo la pureza y la armonía entre nariz y boca, en lugar del exotismo y la corpulencia. Después de la maloláctica el vino se trasiega y se vuelve a reunir con sus lías.

La bodega posee viñas en diferentes parcelas de Meursault, así como en algunas calificadas como Bourgogne Blanc. Un total de doce hectáreas entre las que tenemos nombres propios como los premier cru de Meursault Les Perrières (0.25ha) y Les Charmes (0.25ha) o los villages también de Meursault, los conocidos como deuxieme cru, Les Tessons, Les Tillets o Les Meix-Chavaux entre otros. En manos de Roulot, cada parcela produce un vino con personalidad propia. Iremos presentando algunos de ellos y comparándolos.

Vamos a empezar con el más básico de todos en una añada como 2005, seca, quizá un poco calurosa para los blancos, y al parecer perfecta para los tintos. Se ha hablado de blancos que se podrán beber con placer pronto, y que satisfarán a gran parte de los aficionados. En nuestro caso nos encontramos con un vino que en copa muestra un color pálido, con una nariz muy cítrica, flores blancas, frutos secos notables, aún por fusionar con el resto del conjunto. Marcadamente mineral. Nariz muy austera, pura, perfilada, elegante, pero por armonizar. En boca buen nervio, paso de buena consistencia y final de respetable duración.

Queda patente la filosofía de Roulot acerca del bâttonage. El vino está aún marcado por la madera, pero para nada muestra un exceso de aroma de lías o una boca demasiado grasa. Austero y mineral. Madurez precisa de la uva, ausencia de aromas dulces o exóticos fruto de las diferentes prácticas de la crianza.

Etiquetas: , , ,

lunes 16 de abril de 2007

Robert Arnoux Bourgogne Pinot Fin 2005

Robert Arnoux Bourgogne Pinot Fin 2005
Domaine Robert Arnoux
AOC Bourgogne (Francia)
13% Alc.
100% Pinot Noir
Precio 20€ en La Part dels Angels


De nuevo cae en nuestras manos un vino de Robert Arnoux, esta vez el borgoña tinto básico de la casa, elaborado a partir de un antiguo clon de Pinot Noir conocido como Pinot Fin, de viñas que superan el medio siglo de edad. Embotellado en septiembre de dos mil seis, sin clarificar ni filtrar como es práctica habitual en la casa, tras un periodo de vinificación semejante al de sus vinos de gama más alta pero realizando una crianza más corta, de alrededor de un año, y realizada mitad en acero inoxidable y mitad en barricas.

Es uno de los primeros tintos borgoñones de 2005 que tenemos la oportunidad de probar, una añada muy esperada y elogiada, que muchos productores, entre los que se encuentra Pascal Lachaux, no han dudado de calificar como perfecta. Una vendimia totalmente sana, con buena concentración y buena cantidad. Las vinificaciones fueron como la seda y se utilizó poco sulfuroso. En definitiva, vinos con una expresión frutal muy pura, perfecta madurez fenólica, reflejando a la vez el terruño del que proceden.

El la copa se viste de un color picota, con borde cardenalicio y capa media tirando a alta. Nariz muy primaria, muy varietal y propia de la Pinot, con aromas de frutos rojos y flores azules. En boca buena acidez, cuerpo medio. Aterciopelado. Persistencia correcta. Sobre todo limpio, fresco y primario.

Es bastante interesante y, como venimos resaltando a lo largo de todo el comentario, una expresión neta de la Pinot Noir. No es barato, se piden 20 euros por él, si costase no más de 15 podríamos empezar a hablar de buena RCP. Sin embargo miramos a algunos proyectos peninsulares elaborados con esta variedad y que distan mucho de la suavidad, limpieza y finura de este vino, y vemos que sus precios se acercan fácilmente al de este.

Etiquetas: ,

viernes 13 de abril de 2007

Patrick Javillier Bourgogne Cuvee des Forgets – Mise Tardive 2004

Patrick Javillier Bourgogne Cuvee des Forgets – Mise Tardive 2004 * €
Domaine Patrick Javillier
AOC Bourgogne (Francia)
13% Alc.
Precio 16€ en La Part dels Angels.

Ya hemos hablado de algunos productores del pueblo de Meursault, como Frank Grux (incluyendo un 2004) o Arnaud Ente. Ahora presentamos a Patrick Javillier, un auténtico activista del terruño, que además de vinificar parcela por parcela, sigue de forma intensa el desarrollo de cada barrica de cara a la mezcla final, en vistas de expresar la personalidad de cada de procedencia. En total 8.6ha repartidas entre Meursault, Puligny y Chassagne principalmente. Sus precios son muy competitivos, y su estilo suele ser muy equilibrado, concentrado pero sin hacer concesiones a excesos de madurez o de madera. Equilibrio podría ser la mejor forma de definirlos. Es, sin duda, una buena fuente y los vinos aguantan bien el paso del tiempo.

El Cuvee des Forgets es un borgoña blanco básico, pero que para muchos es un pequeño Meursault. Envejece durante doce meses en las barricas en que fermenta, y después sobre lías en tanques de acero inoxidable durante otros cinco meses.

Sensorialmente el vino posee una nariz intensa, cítrica (cítricos maduros), floral (blancas) y mineral, acompañada de aromas dulces (vainilla, algo de bollería) fruto de la fermentación en barrica del vino que armonizan muy bien un conjunto equilibrado y agradable. En boca entra con una buena acidez, que equilibra un paso untuoso y muy consistente, para dar paso a un final de boca persistente, cítrico y con un ligero amargor.

Muy buen vino a un precio magnífico. Parte de una materia prima de calidad, que es elaborada con mucho respeto y buen gusto. Para comprar y beber a menudo.

Etiquetas: , , ,

martes 10 de abril de 2007

Contino Viña del Olivo Reserva 1995

Contino Viña del Olivo Reserva 1995 *
Viñedos del Contino S.A.
DOC Rioja (Laserna, Rioja Alavesa)
13,5% Alc.
90% Tempranillo, 10% Graciano
Precio actual alrededor de los 40€ en bodega

Si ayer hablábamos del Reserva de Contino, su vino de obligada regularidad y solidez, hoy tenemos ante nosotros la apuesta de alta expresión de la bodega, y que tanto reconocimiento a nivel nacional e internacional le ha dado. La Viña del Olivo, situada en la parte superior y central de los viñedos de la finca, se caracteriza, además de por el viejo olivo situado en su centro y que le da nombre, por sus suelos calcáreos y por las excepcionales condiciones de sanidad y madurez que alcanzan sus uvas, Tempranillo y Graciano al 90% y 10% respectivamente, así como unos bajos rendimientos de 4.500 Kg/ha. La crianza de el vino que procede de estas viñas suele realizarse en una mezcla de robles de diferentes procedencias, francés, húngaro y americano en las que permanece un tiempo igual al del reserva, es decir, dos años. De hecho este Viña del Olivo está calificado como reserva. Esta fue la primera experiencia, la primera añada de Viña del Olivo, y se escogió para ello una añada excepcionalmente reconocida como 1995. Se elaboraron 21.414 botellas bordelesas.

Es un vino de capa alta y ribete burdeos. Lágrima consistente. Nariz muy aromática, con la fruta madura (negra) en primer plano, acompañado de regaliz, tofe, especiados y tierra de brezo que aportan profundidad, fruto de la evolución del vino en la botella, donde el propio carácter de la tempranillo está conjuntando bien con los aportes aromáticos de la madera. Un toque de laca distorsiona un poco el conjunto. En boca es goloso, pero bien equilibrado, musculoso, un vino corpulento en el paso, pero muy redondo y largo en el final, donde persisten además de los aromas frutales, algo de tonos dulces de la crianza en madera, que por lo demás está muy bien conjuntada, sobre todo en textura.

Aún le queda vida bastante vida. Posee una magnífica concentración, así como un buen equilibrio. Los aromas, que denotan una muy considerable madurez de la uva, aún pueden fusionarse más. Esos toques de laca es lo único que podríamos desear que no estuviesen. Buenas materia prima y trabajo en la viña, que creemos que ha sido bastante bien tratado en la bodega, elaborado como vino de corte moderno, y que está demostrando tener una larga vida.

Etiquetas: ,

viernes 6 de abril de 2007

Contino Reserva 1994

Contino Reserva 1994 * €
Viñedos del Contino S.A.
DOC Rioja (Laserna, Rioja Alavesa)
13% Alc.
85% Tempranillo, 5% Mazuelo, 10% Graciano
Precio alrededor de los 14€

La finca de Contino se encuentra en la Rioja Alavesa, concretamente en Laserna, y de alguna manera forma parte de CVNE, a la que anteriormente a su fundación en 1973 abastecía con la totalidad de su uva. Sigue el concepto de Chateau bordelés, ya que en una sola finca se encuentran sus 62 ha de viñedo y la casa solariega que alberga todas sus instalaciones, incluyendo sus magníficos calados. Jesús Madrazo, descendiente de los fundadores de la bodega y de la familia Real de Asúa, es el enólogo y director de la bodega. Un buen conocido de muchos de los aficionados y gran amante del vino de todo el mundo.

Si alguna vez visitáis a Jesús en Contino seguramente proceda a enseñaros la casa y la finca mientras os cuenta un poco la historia de la bodega y las características que definen a sus vinos, el terruño. Detenidos ante una gran fotografía aérea de la finca, tendréis la suerte de que os cuente de una forma increíblemente didáctica las características mesoclimáticas y geológicas de la finca, así como las diferentes variedades de uva que tiene cultivadas en las diferentes capas de sedimentos que a lo largo de las eras han formado lo que es el cauce del río Ebro y en cuyas lindes se encuentra la finca de Contino. Una experiencia única asistir a esta explicación, que sería injusto que un profano como yo intentase repetir aquí.

Inmediatamente después, y bien abrigados, podréis descender a los calados de la casa, un conjunto de túneles subterráneos que contienen las antiguas añadas de Contino, conservadas a 13-14 grados de temperatura y más del 80% de humedad debido a su construcción, muy antigua ésta, con curiosidades como una parte de arquitectura mudéjar, bastante escasa por esta parte de la geografía hispánica.

Los reserva de Contino representan el vino más importante de la casa. Es ahí donde cada año deben marcar la calidad que es capaz de ofrecer. Es el vino insignia. Por encima tenemos vinos de más alto copete, de mayores pretensiones y precio, pero también son apuestas más arriesgadas. El reserva es el valor seguro de la casa, y el que marca el estilo y la filosofía. En este sentido es un vino de corte moderno, pero midiendo siempre sus dimensiones, buscando representar la identidad de un estilo clásico riojano en un lenguaje más frutal, potente y corpulento. En el coupage participan variedades tradicionales como Tempranillo (85% de la composición), Graciano y Mazuelo. Tras una fermentación cercana a los 30ºC sigue una maceración de dos o tres semanas. El vino ha sido criado en barricas de roble francés y americano durante dos años, y se embotellaron unas ciento cincuenta mil bordelesas, que reposaron al menos un año más hasta su salida al mercado. Actualmente quedan menos de mil en los calados de Contino.

La añada de 1994 probablemente fuese la última en la que Basilio Izquierdo, insigne enólogo de CVNE, llevase las riendas de la elaboración, acompañado de Chus Madrazo que a partir de entonces elaboraría él solo los vinos. Fue la primera de tres sensacionales añadas, con un clima seco y caluroso, produciendo los vinos con menos acidez de las tres. Fue la primera calificada como excelente por el CRDO desde 1982. Quizá esa carencia de añadas calificadas con la máxima categoría hizo al consejo ser bastante optimista con las cualidades de esta añada. No esperaban que siguiese otra de calidad tan indiscutible como 1995, y que a ésta, otra que para profesionales como Madrazo es la mejor de las tres, pero que sólo fue calificada por el CRDO como muy buena, si bien hay que reconocer el especial microclima de la finca de Contino, siempre por delante en la maduración de sus uvas.

Pero vayamos con este reserva. Se muestra color picota con ribete Burdeos, de capa media tirando a alta y con algunos precipitados. Estupendo color para sus trece años. En nariz se encuentra así mismo en un magnífico momento, con gran limpieza, fruta dominante (fruta negra), acompañada de toques de regaliz y algún balsámico, mezcla de la crianza en barrica y de la evolución de las variedades Tempranillo y Graciano en botella, todo junto a un fondo de tierra de brezo que aporta profundidad. Bien armonizado y definido. Aún podría dar más de sí en cuanto a complejidad en los próximos dos o tres años por lo menos. En boca posee una entrada viva y perfectamente equilibrada, con un paso absolutamente suave y buena consistencia, buen cuerpo. Final aromático y de buena persistencia.

Un vino que, sin tenerlas todas consigo para ser grande, es impecable y bello. Gran RCP para estos reservas de Contino. Muy buena evolución. Esperemos que el recorrido de los embotellados actuales sea así de bueno.

Etiquetas: , ,

martes 3 de abril de 2007

Robert Arnoux Vosne-Romanée 2002

Robert Arnoux Vosne-Romanée 2002 *
Domaine Robert Arnoux AOC Vonse-Romanée (Côte de Nuits, Borgoña, Francia)
13% Alc.
100% Pinot Noir
Precio alrededor de 38€ en La Part dels Angels

Segundo vino consecutivo de este trascendental pueblo, y de la misma añada, tras el anterior Vosne de Regis Forey. En este caso el productor es el domaine Robert Arnoux que, desde 1990, es dirigido por Pascal Lachaux, yerno del último Robert Arnoux, fallecido en 1995. La bodega ha pertenecido a la familia Arnoux durante cinco generaciones nada menos, y durante ese tiempo se han hecho paulatinamente con tierras en viñedos tan grandiosos como Romanée-St-Vivant (35a), Clos de Vougeot (43a), Echezeaux (95a) y Suchots (0.5a) en Vosne, así como otros premier cru en Vosne y Nuits-St-Georges, hasta un total de 12ha. Una de las más reseñables virtudes de este domaine es que la gran mayoría de las cepas plantadas en sus fincas son ya de avanzada edad. Los rendimientos, por esta razón y por las prácticas viticulturales utilizadas, se mantienen bajos.

El Vosne village procede de una sola parcela de 1,45ha. Las técnicas de vinificación incluyen maceración prefermentativa y largas fermentaciones. Los vinos suelen envejecer durante año y medio en barricas de roble que son 100% nuevas para los grand cru, pero que en los vinos menos ambiciosos, como los village, el porcentaje suele descender hasta el 20%. Se busca a la vez finura y concentración, así como identidad. Cada vino debe expresar el terruño del que procede. Todo un desafío. Se suele embotellar sin filtrar ni clarificar.

En la copa aparece con una capa media con reflejos color rubí. Preciosa y perfumada nariz, frutal (fresas silvestres), floral (violetas) y especiada. Una estupenda expresión de la Pinot Noir en el estilo sutilmente fragante de la Borgoña. En boca tiene una entrada muy viva, perfectamente equilibrada, dando paso a una consistencia y concentración sápida, a una estructura, estupenda, con una textura aterciopelada que produce un contraste sorprendente. Magia borgoñona. Final impecable, con un sabroso y considerablemente largo posgusto.

Respecto al vino de Forey, podemos observar aquí una capa más cubierta, sin llegar a ser alta por supuesto, así como unos aromas frutales más concentrados y una textura más aterciopelada que sedosa. Esto evidentemente se deba a una mayor extracción, fruto de maceraciones más largas u otras prácticas que aumenten el contacto del vino con sus hollejos. Dos estilos diferentes dentro de un mismo pueblo y una misma añada. Ambos dentro de la elegancia borgoñona. Este más masculino, aquel más sensual.

De cualquier manera, como decimos, un vino elegante, que tras expresarse de forma delicada en nariz, da paso a una solidez en boca admirable. Impecable. A partir de aquí sólo esperamos complejidad y profundidad. Si estos vinos costasen unos eurillos menos, digamos diez o doce, tendría mi bodega hasta los topes de ellos. Aún así los compro, no tanto como quisiese.

Etiquetas: , , ,

domingo 1 de abril de 2007

Domaine Forey Pere et Fils Vosne-Romanée 2002

Domaine Forey Pere et Fils Vosne-Romanée 2002 *
Domaine Forey Pere et Fils (AOC Vosne-Romanée, Cote de Nuits, Borgoña, Francia)
13% Alc
100% Pinot Noir
Precio aprox. 26€ en La Part dels Angels, Barcelona

Para Clive Coates Vosne-Romanée es el mejor pueblo para la Pinot Noir de la tierra. Por su parte Hanson lo eligiría entre todos para salvarse si llegase el Apocalipsis. Esto es probablemente provocado por los grandes vinos, los Romanée-Conti, La Tâche, Crox-Parantoux o Romanee-Saint-Vivant. Sin embargo también hay opciones más asequibles, y se suele decir que no hay vino vulgar en Vosne, cosa que probablemente no sea cierto, pero que abre un atisbo de esperanza para los que no podemos acceder fácilmente a los precios que se pagan por los grand cru de la zona. De cualquier manera llevar el nombre de Vosne-Romanée en tu etiqueta es un arma de doble filo para un productor, que podrá debatirse entre la responsabilidad de dejar bien alto el nombre de su zona valiéndose de las excepcionales características de sus viñedos por una lado, y aprovecharse de la fama produciendo vinos corrientes por otro. Arquetípicamente se habla de vinos ricos y austeros a la vez, masculinos y sensuales, aristocráticos. ¿Lo tienen todo?

El de Regis Forey es un pequeño domaine creado en 1840 por su bisabuelo. Regis entró en la bodega en la añada 1987 y ya en 1989 era responsable de todos los aspectos de la producción y vinificación. Actualmente poseen cuatro hectáreas y media de viñedo, y explotan cinco más en metayage. La uva del Vosne village procede de diez parcelas diferentes, la mayoría de ellas cercanas a Clos de Veugeot. Entre otras, las bodega posee también parcelas en viñedos tan prestigiosos como Les Petits Monts y Les Gaudichots en Vosne, Les St. Georges en Nuits y un par de grand cruz en Echezeaux y Clos de Veugeot.

La vendimia es manual, y no suele retardarse mucho para preservar la acidez. Tras el prensado, el mosto pasa tres o cuatro días de maceración en frío antes de fermentar. La fermentación suele continuar en los mismos depósitos durante tres o cuatro semanas. Durante ese tiempo se realizan tres bazuqueos diarios. La fermentación maloláctica se realiza ya en las barricas, de las cualas sólo se realiza una trasiega debido al especial cuidado que se tiene de proteger al vino de la oxidación. Tras un periodo de entre dieciséis y veinte meses en barricas, con un porcentaje de 20-50% nuevas que dependerá del vino y de la añada, el vino se embotella sin filtrar ni clarificar.

Para Regis Forey, en 2002 podemos ver claramente el carácter de cada pueblo. Encuentra sus vinos de Vosne más lineales y severos que los de Nuits, más aterciopelados. Sin embargo también aprecia menor diferencia cualitativa entre las diferentes clasificaciones de parcelas. Para él 2002 fue una añada opulenta en general, y es algo que ya comentamos con motivo de otros vinos como el Chambolle-Musigny de Amiot-Servelle en tinto.

Como hemos comentado, la uva de este Vosne 2002 procede de diez parcelas diferentes. Ninguno de los vinos de la bodega fue chaptalizado ese año, y los niveles de acidez fueron muy buenos, rondando un PH de 3.5 tras la maloláctica.

En la copa muestra una capa media tirando a baja, con un precioso color rubí. La nariz es limpia y de buena intensidad, con mucho del carácter que muestra la Pinot plantada en la Borgoña: fruta roja (fresas silvestres), flores (violetas), aromas adquiridos en la botella (hojarasca, trufas) y los aportes de la madera aportando matices (pipa de fumar, regaliz). En boca es fresco, perfectamente equilibrado, con un paso sedoso y consistente, y una buena persistencia.

Sin duda 2002 es una año para comprar villages y darse un paseo por los pueblos de la Borgoña a través de sus vinos. Una añada llena de vinos expresivos y muy disfrutables. En concreto, este Vosne es un precioso ejemplar borgoñón a un precio que, sin ser una ganga, es posible pagar, aunque la mayoría de estos vinos se están yendo un poco por las nubes. De cualquier manera podemos agradecer que aún haya regiones y productores que contra viento y marea crean en sí mismos y continúen haciendo el vino como saben hacerlo, sin dejarse llevar por las modas.

Etiquetas: , ,