Trimbach Rielsing 2004
Trimbach Rielsing 2004 * € Maison Trimbach
AOC Alsace (Ribeauvillé, Francia)
12% Alc.
100% Riesling
Precio 13€ en La Part dels Angels
Alsacia, en la frontera francesa con Alemania e impregnada de la cultura germana, es otra región vinícola surcada por el Rin, el río de vinos, tan influyente en los más afamados viñedos alemanes. Aquí el terreno es una suerte de mosaico de varios materiales y épocas geológicas, al igual que sucede con las variedades autorizadas en la denominación, que incluyen Riesling, Gewurztraminer, Muscat, Pinot Gris o Sylvaner entre otras. Los inviernos son fríos, pero entre mayo y octubre el tiempo se vuelve en general soleado, con pocas precipitaciones, y bastante propicio, en gran parte gracias a la orografía del valle, protegido por la cadena de los Vosgos, lo que no impide que a menudo las inclemencias meteorológicas den años algo díscolos. La Riesling, uva de maduración tardía pero continua, que sigue madurando incluso entrado ya el otoño, cuenta en los climas fríos con un ciclo de maduración largo y lento que se ve reflejado después en una mayor frescura y una mejor retención del potencial aromático. La mayoría de la Riesling que se cultiva en Alsacia ha encontrado su lugar más propicio en suellos arcillo-calcáreos, con abundantes margas y restos fósiles, produciendo vinos más corpulentos y menos etéreos que los procedentes de las laderas pizarrosas alemanas, y que además suele predominar en un estilo muy seco. El 20% del suelo alsaciano está cultivado con esta variedad blanca, siendo el único lugar de Francia que lo permite.
La Maison Trimbach se encuentra en Ribeauvillé desde 1626, año en el que Jean Trimbach comenzó a elaborar vinos en la región. El reconocimiento internacional vino de manos de Frédéric Emile Trimbach, en cuyo honor la bodega elabora una cuvee especial, y que dio a conocer los vinos en la exposición de Bruselas del año 1898, acaparando granes elogios. Su vino más emblemático procede de un solo pago que la bodega posee en monopolio, el Clos Sainte Hune, reconocido mundialmente como uno de los mejores Rieslings de Alsacia. Hoy día la bodega está en manos de la duodécima generación de Trimbach, Hubert y Bernard, asistidos por los hijos de este último, Pierre y Jean Trimbach. Hoy día es todo un clásico, una de las grandes casas alsacianas, con una producción de más e un millón de botellas y con unos dominios que incluyen 27 ha en propiedad además de la uva que adquieren de otros viticultores.
El Riesling básico de la casa es la expresión más sencilla de la uva que para la bodega es la más clásica de Alsacia, buscando un estilo delicado y vital, que respete la frutosidad y frescura natural de la variedad y su capacidad de expresar su origen y de evolucionar con el tiempo. Siempre en el característico estilo puro, seco y austero de la bodega. La fermentación alcohólica tiene lugar en depósitos de acero inoxidable, y no se permite hacer la maloláctica al vino. Se embotella sin ningún tipo de crianza.
La cosecha de 2004 se vio precedida de un invierno y primavera secos, teniendo lugar la floración a mediados de junio. El verano comenzó bastante fresco, subiendo algo las temperaturas en septiembre, con muchas horas de sol y produciendo uvas sanas y en buen estado de maduración a finales de septiembre y principios de octubre. Sin embargo durante este último mes el tiempo empeoró, por lo que las uvas reservadas para los vendimias tardías o aquellos vinos con botrytis no tuvieron tanta suerte como las reservadas para los vinos secos, que en general tienen una buena limpieza frutal y buenos niveles de acidez, alcohol y concentración.
En la copa muestra un color pajizo pálido, limpio y claro. Nariz ante todo muy “riesling”, fresca, limpia, pura, con fruta en forma de cítricos y algo de fruta blanca, flores y un fondo mineral considerable. Intensidad media. En boca entra con mucho nervio, muy seco, pero no desequilibrado. Paso ligero, pero no exento de consistencia. Final de persistencia media, pero limpio y aromático.
Vino fresco y muy bien elaborado, con buena relación calidad precio. Con un perfil muy reconocible de la variedad con que está elaborado y en un estilo seco, austero, mineral.
La Maison Trimbach se encuentra en Ribeauvillé desde 1626, año en el que Jean Trimbach comenzó a elaborar vinos en la región. El reconocimiento internacional vino de manos de Frédéric Emile Trimbach, en cuyo honor la bodega elabora una cuvee especial, y que dio a conocer los vinos en la exposición de Bruselas del año 1898, acaparando granes elogios. Su vino más emblemático procede de un solo pago que la bodega posee en monopolio, el Clos Sainte Hune, reconocido mundialmente como uno de los mejores Rieslings de Alsacia. Hoy día la bodega está en manos de la duodécima generación de Trimbach, Hubert y Bernard, asistidos por los hijos de este último, Pierre y Jean Trimbach. Hoy día es todo un clásico, una de las grandes casas alsacianas, con una producción de más e un millón de botellas y con unos dominios que incluyen 27 ha en propiedad además de la uva que adquieren de otros viticultores.
El Riesling básico de la casa es la expresión más sencilla de la uva que para la bodega es la más clásica de Alsacia, buscando un estilo delicado y vital, que respete la frutosidad y frescura natural de la variedad y su capacidad de expresar su origen y de evolucionar con el tiempo. Siempre en el característico estilo puro, seco y austero de la bodega. La fermentación alcohólica tiene lugar en depósitos de acero inoxidable, y no se permite hacer la maloláctica al vino. Se embotella sin ningún tipo de crianza.
La cosecha de 2004 se vio precedida de un invierno y primavera secos, teniendo lugar la floración a mediados de junio. El verano comenzó bastante fresco, subiendo algo las temperaturas en septiembre, con muchas horas de sol y produciendo uvas sanas y en buen estado de maduración a finales de septiembre y principios de octubre. Sin embargo durante este último mes el tiempo empeoró, por lo que las uvas reservadas para los vendimias tardías o aquellos vinos con botrytis no tuvieron tanta suerte como las reservadas para los vinos secos, que en general tienen una buena limpieza frutal y buenos niveles de acidez, alcohol y concentración.
En la copa muestra un color pajizo pálido, limpio y claro. Nariz ante todo muy “riesling”, fresca, limpia, pura, con fruta en forma de cítricos y algo de fruta blanca, flores y un fondo mineral considerable. Intensidad media. En boca entra con mucho nervio, muy seco, pero no desequilibrado. Paso ligero, pero no exento de consistencia. Final de persistencia media, pero limpio y aromático.
Vino fresco y muy bien elaborado, con buena relación calidad precio. Con un perfil muy reconocible de la variedad con que está elaborado y en un estilo seco, austero, mineral.
