viernes 13 de abril de 2007

Patrick Javillier Bourgogne Cuvee des Forgets – Mise Tardive 2004

Patrick Javillier Bourgogne Cuvee des Forgets – Mise Tardive 2004 * €
Domaine Patrick Javillier
AOC Bourgogne (Francia)
13% Alc.
Precio 16€ en La Part dels Angels.

Ya hemos hablado de algunos productores del pueblo de Meursault, como Frank Grux (incluyendo un 2004) o Arnaud Ente. Ahora presentamos a Patrick Javillier, un auténtico activista del terruño, que además de vinificar parcela por parcela, sigue de forma intensa el desarrollo de cada barrica de cara a la mezcla final, en vistas de expresar la personalidad de cada de procedencia. En total 8.6ha repartidas entre Meursault, Puligny y Chassagne principalmente. Sus precios son muy competitivos, y su estilo suele ser muy equilibrado, concentrado pero sin hacer concesiones a excesos de madurez o de madera. Equilibrio podría ser la mejor forma de definirlos. Es, sin duda, una buena fuente y los vinos aguantan bien el paso del tiempo.

El Cuvee des Forgets es un borgoña blanco básico, pero que para muchos es un pequeño Meursault. Envejece durante doce meses en las barricas en que fermenta, y después sobre lías en tanques de acero inoxidable durante otros cinco meses.

Sensorialmente el vino posee una nariz intensa, cítrica (cítricos maduros), floral (blancas) y mineral, acompañada de aromas dulces (vainilla, algo de bollería) fruto de la fermentación en barrica del vino que armonizan muy bien un conjunto equilibrado y agradable. En boca entra con una buena acidez, que equilibra un paso untuoso y muy consistente, para dar paso a un final de boca persistente, cítrico y con un ligero amargor.

Muy buen vino a un precio magnífico. Parte de una materia prima de calidad, que es elaborada con mucho respeto y buen gusto. Para comprar y beber a menudo.

Etiquetas: , , ,

viernes 6 de abril de 2007

Contino Reserva 1994

Contino Reserva 1994 * €
Viñedos del Contino S.A.
DOC Rioja (Laserna, Rioja Alavesa)
13% Alc.
85% Tempranillo, 5% Mazuelo, 10% Graciano
Precio alrededor de los 14€

La finca de Contino se encuentra en la Rioja Alavesa, concretamente en Laserna, y de alguna manera forma parte de CVNE, a la que anteriormente a su fundación en 1973 abastecía con la totalidad de su uva. Sigue el concepto de Chateau bordelés, ya que en una sola finca se encuentran sus 62 ha de viñedo y la casa solariega que alberga todas sus instalaciones, incluyendo sus magníficos calados. Jesús Madrazo, descendiente de los fundadores de la bodega y de la familia Real de Asúa, es el enólogo y director de la bodega. Un buen conocido de muchos de los aficionados y gran amante del vino de todo el mundo.

Si alguna vez visitáis a Jesús en Contino seguramente proceda a enseñaros la casa y la finca mientras os cuenta un poco la historia de la bodega y las características que definen a sus vinos, el terruño. Detenidos ante una gran fotografía aérea de la finca, tendréis la suerte de que os cuente de una forma increíblemente didáctica las características mesoclimáticas y geológicas de la finca, así como las diferentes variedades de uva que tiene cultivadas en las diferentes capas de sedimentos que a lo largo de las eras han formado lo que es el cauce del río Ebro y en cuyas lindes se encuentra la finca de Contino. Una experiencia única asistir a esta explicación, que sería injusto que un profano como yo intentase repetir aquí.

Inmediatamente después, y bien abrigados, podréis descender a los calados de la casa, un conjunto de túneles subterráneos que contienen las antiguas añadas de Contino, conservadas a 13-14 grados de temperatura y más del 80% de humedad debido a su construcción, muy antigua ésta, con curiosidades como una parte de arquitectura mudéjar, bastante escasa por esta parte de la geografía hispánica.

Los reserva de Contino representan el vino más importante de la casa. Es ahí donde cada año deben marcar la calidad que es capaz de ofrecer. Es el vino insignia. Por encima tenemos vinos de más alto copete, de mayores pretensiones y precio, pero también son apuestas más arriesgadas. El reserva es el valor seguro de la casa, y el que marca el estilo y la filosofía. En este sentido es un vino de corte moderno, pero midiendo siempre sus dimensiones, buscando representar la identidad de un estilo clásico riojano en un lenguaje más frutal, potente y corpulento. En el coupage participan variedades tradicionales como Tempranillo (85% de la composición), Graciano y Mazuelo. Tras una fermentación cercana a los 30ºC sigue una maceración de dos o tres semanas. El vino ha sido criado en barricas de roble francés y americano durante dos años, y se embotellaron unas ciento cincuenta mil bordelesas, que reposaron al menos un año más hasta su salida al mercado. Actualmente quedan menos de mil en los calados de Contino.

La añada de 1994 probablemente fuese la última en la que Basilio Izquierdo, insigne enólogo de CVNE, llevase las riendas de la elaboración, acompañado de Chus Madrazo que a partir de entonces elaboraría él solo los vinos. Fue la primera de tres sensacionales añadas, con un clima seco y caluroso, produciendo los vinos con menos acidez de las tres. Fue la primera calificada como excelente por el CRDO desde 1982. Quizá esa carencia de añadas calificadas con la máxima categoría hizo al consejo ser bastante optimista con las cualidades de esta añada. No esperaban que siguiese otra de calidad tan indiscutible como 1995, y que a ésta, otra que para profesionales como Madrazo es la mejor de las tres, pero que sólo fue calificada por el CRDO como muy buena, si bien hay que reconocer el especial microclima de la finca de Contino, siempre por delante en la maduración de sus uvas.

Pero vayamos con este reserva. Se muestra color picota con ribete Burdeos, de capa media tirando a alta y con algunos precipitados. Estupendo color para sus trece años. En nariz se encuentra así mismo en un magnífico momento, con gran limpieza, fruta dominante (fruta negra), acompañada de toques de regaliz y algún balsámico, mezcla de la crianza en barrica y de la evolución de las variedades Tempranillo y Graciano en botella, todo junto a un fondo de tierra de brezo que aporta profundidad. Bien armonizado y definido. Aún podría dar más de sí en cuanto a complejidad en los próximos dos o tres años por lo menos. En boca posee una entrada viva y perfectamente equilibrada, con un paso absolutamente suave y buena consistencia, buen cuerpo. Final aromático y de buena persistencia.

Un vino que, sin tenerlas todas consigo para ser grande, es impecable y bello. Gran RCP para estos reservas de Contino. Muy buena evolución. Esperemos que el recorrido de los embotellados actuales sea así de bueno.

Etiquetas: , ,

lunes 5 de marzo de 2007

Trimbach Rielsing 2004

Trimbach Rielsing 2004 * €
Maison Trimbach
AOC Alsace (Ribeauvillé, Francia)
12% Alc.
100% Riesling
Precio 13€ en La Part dels Angels


Alsacia, en la frontera francesa con Alemania e impregnada de la cultura germana, es otra región vinícola surcada por el Rin, el río de vinos, tan influyente en los más afamados viñedos alemanes. Aquí el terreno es una suerte de mosaico de varios materiales y épocas geológicas, al igual que sucede con las variedades autorizadas en la denominación, que incluyen Riesling, Gewurztraminer, Muscat, Pinot Gris o Sylvaner entre otras. Los inviernos son fríos, pero entre mayo y octubre el tiempo se vuelve en general soleado, con pocas precipitaciones, y bastante propicio, en gran parte gracias a la orografía del valle, protegido por la cadena de los Vosgos, lo que no impide que a menudo las inclemencias meteorológicas den años algo díscolos. La Riesling, uva de maduración tardía pero continua, que sigue madurando incluso entrado ya el otoño, cuenta en los climas fríos con un ciclo de maduración largo y lento que se ve reflejado después en una mayor frescura y una mejor retención del potencial aromático. La mayoría de la Riesling que se cultiva en Alsacia ha encontrado su lugar más propicio en suellos arcillo-calcáreos, con abundantes margas y restos fósiles, produciendo vinos más corpulentos y menos etéreos que los procedentes de las laderas pizarrosas alemanas, y que además suele predominar en un estilo muy seco. El 20% del suelo alsaciano está cultivado con esta variedad blanca, siendo el único lugar de Francia que lo permite.

La Maison Trimbach se encuentra en Ribeauvillé desde 1626, año en el que Jean Trimbach comenzó a elaborar vinos en la región. El reconocimiento internacional vino de manos de Frédéric Emile Trimbach, en cuyo honor la bodega elabora una cuvee especial, y que dio a conocer los vinos en la exposición de Bruselas del año 1898, acaparando granes elogios. Su vino más emblemático procede de un solo pago que la bodega posee en monopolio, el Clos Sainte Hune, reconocido mundialmente como uno de los mejores Rieslings de Alsacia. Hoy día la bodega está en manos de la duodécima generación de Trimbach, Hubert y Bernard, asistidos por los hijos de este último, Pierre y Jean Trimbach. Hoy día es todo un clásico, una de las grandes casas alsacianas, con una producción de más e un millón de botellas y con unos dominios que incluyen 27 ha en propiedad además de la uva que adquieren de otros viticultores.

El Riesling básico de la casa es la expresión más sencilla de la uva que para la bodega es la más clásica de Alsacia, buscando un estilo delicado y vital, que respete la frutosidad y frescura natural de la variedad y su capacidad de expresar su origen y de evolucionar con el tiempo. Siempre en el característico estilo puro, seco y austero de la bodega. La fermentación alcohólica tiene lugar en depósitos de acero inoxidable, y no se permite hacer la maloláctica al vino. Se embotella sin ningún tipo de crianza.

La cosecha de 2004 se vio precedida de un invierno y primavera secos, teniendo lugar la floración a mediados de junio. El verano comenzó bastante fresco, subiendo algo las temperaturas en septiembre, con muchas horas de sol y produciendo uvas sanas y en buen estado de maduración a finales de septiembre y principios de octubre. Sin embargo durante este último mes el tiempo empeoró, por lo que las uvas reservadas para los vendimias tardías o aquellos vinos con botrytis no tuvieron tanta suerte como las reservadas para los vinos secos, que en general tienen una buena limpieza frutal y buenos niveles de acidez, alcohol y concentración.

En la copa muestra un color pajizo pálido, limpio y claro. Nariz ante todo muy “riesling”, fresca, limpia, pura, con fruta en forma de cítricos y algo de fruta blanca, flores y un fondo mineral considerable. Intensidad media. En boca entra con mucho nervio, muy seco, pero no desequilibrado. Paso ligero, pero no exento de consistencia. Final de persistencia media, pero limpio y aromático.

Vino fresco y muy bien elaborado, con buena relación calidad precio. Con un perfil muy reconocible de la variedad con que está elaborado y en un estilo seco, austero, mineral.

Etiquetas: , , ,

lunes 19 de febrero de 2007

Frank Grux Bourgogne "Les Grandes Coutures" 2005

Frank Grux Bourgogne "Les Grandes Coutures" 2005 *
Domaine Franck Grux
AOC Bourgogne (Francia)
13% Alc.
100% chardonnay
Precio 13€ en La Part dels Angels

Un nueva añada de este vino. Después del 2004 el 2005 se presenta como una añada más accesible para el Borgoña blanco, con menos estructura y acidez, y más generosa en madurez. Tras un invierno más frío de lo normal, llegó una primavera gentil y con bastantes lluvias, factor que fue de vital importancia dada la sequía estival que se aproximaba. El verano fue pues seco, aunque no tan caluroso como el de 2003, con noches frescas que permitieron retener suficiente acidez en los frutos durante su maduración (más en la pinot noir que en la chardonnay). Veamos cómo se traducen todas estas expectativas en el vino que tenemos entre manos.

En nariz la fruta se presenta en un temprano estado de maduración, en forma de cítricos y tonos florales, muy sobria y fresca, efecto acentuado por un carácter mineral notable. La fermentación en barrica del vino ha dejado su huella en forma de aromas a frutos secos y vainillas que, aunque aún han de fusionarse y armonizarse con el conjunto primario, no enmascaran en absoluto a éste. Nariz franca y precisa ante todo. En boca posee un impecable equilibrio en la entrada, sin un atisbo de excesiva acidez, simplemente la justa. El paso sigue siendo muy equilibrado, con textura opulenta pero en el estilo sobrio y nada blando que empieza a caracterizar a este vino. El final deja una correcta persistencia y muestra que desde principio a fin, el vino se muestra muy equilibrado, sin flaquezas ni asperezas.

En definitiva, un vino serio a la vez que muy disfrutable, con un espíritu semejante a su antecesor pero con un carácter más redondo, corpulento y accesible, con algo menos de acidez, que quizá le augure una vida algo más rápida, aunque aún no hay mucha experiencia con este vino. Estupendo borgoña blanco y estupendo precio dada la calidad que atesora.

Etiquetas: , , , ,

jueves 21 de diciembre de 2006

[CD] Dönnhoff Riesling trocken 2004/2005

Dönnhoff Riesling trocken 2004/2005 *
Weingut Hermann Dönnhoff
Nahe (Oberhausen, Alemania)
11.0% Alc. En 2004 y 11.5% Alc. en 2005
100% Riesling
Precio 12€


La región de Nahe, situada al oeste de Alemania, alrededor del valle del afluente del Rin del mismo nombre que la región, existe administrativamente desde 1930, y hasta entonces pocos vinos se embotellaban localmente. Su fama, por tanto, es reciente, y es difícil hablar aquí de una identidad o tipicidad. La zona superior (Nahe superior) incluye pueblos tan nombrados como Schlossböckelheim, Niederhausen y Oberhausen, con suelos abundantes en pizarra. La mayor parte de la región está plantada con Riesling, y los vinos producidos pueden recordar a los buenos de la región de Mosel por su elegancia y concentrado frescor. Gracias al curso oeste-este del río, muchos viñedos tienen una exposición ideal hacia el sur, que modera el clima continental general de la región. En estos casos podemos encontrar rieslings a la altura de los mejores de Alemania, con un perfecto equilibrio entre concentración y elegancia, entre frutosidad y mineralidad. El resto de suelos se diversifica entre arcilla ferrosa en la zona baja y algo de terreno volcánico también en la zona alta. La zona media comparte los suelos pizarrosos de la zona alta.

Helmut Dönhoff tomó las riendas del Weingut Hermann Dönhoff, cuya familia practica la viticultura desde mediados del siglo XVIII, en el año 1971, siendo aún muy joven. Hoy día es una bodega de culto, situada en la cúspide de los vinos de calidad alemanes. Estos vinos son famosos por su pureza y definición, magnífica concentración y moderación con los portes aromáticos de botrytis en los vinos que la suelen mostrar. La bodega cuenta con 12 ha de Riesling de un total de 16 ha de viñedo para una producción total de unas cien mil botellas. Poseen viñas en pagos calificados como Hermanshöhle (con viñas de sesenta años) y Brücke. La bodega es miembro de la VDP.

Hace poco leímos de John Gilman en su View from the Cellar que para Helmut Dönnhoff la clasificación en la que mejor se expresa el terruño de sus rieslings es el spätlese. Es a este nivel cuando la complejidad alcanza su máximo grado, cuando los diferentes factores aromáticos y gustativos de las diferentes fuentes están mejor equilibrados y se expresan mejor. Es un detalle significativo de su filosofía, que busca siempre la complejidad, el equilibrio y la sutileza, factores que suelen ir de la mano.

En la fermentación y crianza de sus rieslings utiliza una combinación de fuders de madera y tanques de acero inoxidable, aprovechando las ventajas de cada uno. Los periodos que pasa el vino en uno u otro dependerá de las características de la añada. La primera etapa en los fuders de 1200 lirtos proporciona un intercambio de oxígeno al vino que le beneficia. Esta primera etapa suele durar entre 3 y 6 meses, dependiendo de la acidez del vino de base. Los vinos más dulces, a partir de la categoría auslese, no suelen ver la madera.

Se intenta hacer uso de levaduras indígenas dentro de lo posible, pero si las circunstancias de la fermentación lo exigen, la bodega utiliza levaduras que ellos mismos cultivan, en vistas de mantener siempre la máxima calidad en el vino.

El Riesling Trocken de Dönnhoff procede de uvas de los pagos Leistenberg y Kiessenlberg, ambos en Oberhausen, de suelos compuestos de pórfido y pizarra desmoronada. Algunos datos sobre las dos añadas:

Añada 2004:
- Volumen de alcohol 11,0%
- Acidez 8,3 gr/l
- Azúcar residual 8,8 gr/l

Añada 2005:
- Volumen de alcohol 11.7%
- Acidez 7.5 gr/l
- Azúcar residual 8.5 gr/l

Se ha descrito en la prensa especializada a la añada 2004 alemana como clásica. Esto quiere decir vinos en general con acidez marcada, con problemas de maduración en los peores casos y con gran pureza y expresión del terroir en los mejores. En verano las temperaturas fueron bajas, pero cuando se acercaba la época de la vendimia, las temperaturas subieron y esto permitió una buena maduración en los pagos mejor expuestos y en manos de productores pacientes. Una añada de poca botrytis. En contraposición, 2005 ha sido una añada de mayor madurez, pero sin sacrificar una buena acidez. Una añada de mayor voluptuosidad y menos sutileza. Algunos hablan ya de la añada del siglo...

Pero veamos cómo se muestran ambos vinos en la copa. En general podríamos decir que el 2004 es más austero en boca, más cítrico en nariz, mostrando por su parte 2005 unos aromas más de fruta de hueso y un mayor equilibrio y concentración sápidas. Además 2005 muestra aún algo de carbónico. Estas diferencias son, por supuesto, muy sutiles, aunque no dejan de ser patentes, sobre todo en nariz, donde la mayor madurez del 2005 frente a su predecesor es patente. Por otro lado, el año en botella que lleva 2004 le ha dado cierta vinosidad y eliminado cualquier resto de carbónico. Este último además, al tener unos aromas frutales más tenues, muestra más sutilezas, como un fondo mineral más marcado que en el 2005 se ve más abrumado por los aromas frutales, sin que ello signifique que no esté presente. Ambos son vinos de gran limpieza y precisión aromática en nariz, riesling en estado puro, así como una magnífica ligereza y frescura en boca, con una muy respetable concentración sápida dado el rango de precios en el que nos movemos. Quizá en este aspecto el 2005 destaque, con una mayor concentración sápida y persistencia, y quizá, cuando el carbónico se desvanezca, una menor sensación de frescor.

En cualquier caso, dos estupendos vinos a un precio muy asequible.

Etiquetas: , , , , ,

miércoles 13 de diciembre de 2006

A. et P. de Villaine Bouzeron Aligoté 2002

A. et P. de Villaine Bouzeron Aligoté 2002 *
Domaine A. Et P. de Villaine
AOC Bouzeron Aligoté (Côte de Chalonnaise, Borgoña, Francia)
12,5% Alc.
100% Aligoté
Precio 10€

Los monjes cluniacenses comenzaron a plantar las laderas de Bouzeron en la Edad Media, en suelos pobres en nutrientes y ricos en caliza. Desde 1979 existe la denominación exclusiva Bourgogne Aligoté de Bouzeron dentro de la Côte de Chalonnaise, siendo la única región que posee una denominación local propia para sus Aligotés. Los vinos han de estar elaborados en su totalidad con esta uva, y los rendimientos deben ser inferiores a 55 hl/ha. Los vinos así obtenidos suelen ser frescos y penetrantemente frutales en su juventud, con una acidez mayor que los elaborados con Chardonnay pero sin ser excesiva, de cuerpo medio y final limpio. Esta variedad dominó antaño las plantaciones de muchas zonas de la Côte d’Or, pero progresivamente fue sustituida por Chardonnay y Pinot Noir en los mejores pagos, relegándola a zonas llanas que no sacan todo el partido a la variedad. En Bouzeron, sin embargo, la tradición se ha mantenido inalterada. La Aligoté ocupa los lugares más privilegiados, cultivándose sólo en las laderas mejor expuestas, obteniendo así la máxima expresión de la uva.

El Domaine Aubert et Pamela de Villaine está situado en Bouzeron, y es propiedad de uno de los codirectores del Domaine de la Romanée-Conti, Aubert de Villaine, y de su esposa Pamela. La bodega ha adoptado prácticas viticulturales orgánicas, certificadas desde 1986. No se utilizan herbicidas ni pesticidas, y los fertilizantes son de procedencia orgánica vegetal. Los rendimientos suelen mantenerse alrededor de un 20% más bajos de los permitidos por la reglamentación de la denominación.

Las uvas utilizadas para la elaboración del Bouzeron son en su totalidad de la variedad Aligoté dorada de menores rendimientos y mayor aroma que la Aligoté verde. Las viñas se encuentran plantadas en las mejores laderas de la zona. La cosecha es manual, con una selección estricta de racimos. Vinificación lo menos intervencionista posible y uso de madera nueva muy limitado, en vistas de preservar la expresión natural del vino. Los depósitos de fermentación para el Aligoté son grandes, de 35hl, utilizando sólo levaduras autóctonas.

Hace poco hablábamos de la añada 2002 alabando su calidad para los tintos de Pinot Noir. De los blancos se espera aún más, y teniendo en cuenta la mayor salubridad de la Aligoté, podemos prever lo mejor de este vino en una añada como esta.

En la copa se muestra verde muy pálido con reflejos pajizos. Limpio pero con algunas partículas en suspensión, como pequeñas hebras. Nariz fresca y delicada, limpia y franca. Aromas frutales en forma de cítricos y aromas vegetales (heno, anisados) junto a muy ligeros tostados y un fondo mineral bastante marcado. Todo esto muy conjuntado y en armonía, y de intensidad moderada. En boca entra fresco, con una buena dosis de acidez, y sigue con un paso no exento de consistencia y cierta untuosidad y redondez. Correcta persistencia y buen equilibrio.

Un vino muy fresco, ligero y no exento de carácter. Muy armónico. El tiempo en botella le ha aportado cierta redondez y ha conjuntado todos los aromas. Aún conserva mucho frescor por lo que podría seguir evolucionando en la medida que la moderada concentración del vino le permita hacerlo de forma interesante. El precio, más que adecuado, es enormemente atractivo, permitiendo consumir con asiduidad un vino bastante interesante y personal. Un vino con identidad.

Etiquetas: , , , ,

jueves 7 de diciembre de 2006

Monte Real Gran Reserva 1966

Monte Real Gran Reserva 1966 *
Bodegas Riojanas S.A.
DOC Rioja
13% Alc.
Precio 15€
Elaborado a base de una mayoría de Tempranillo junto a cierta cantidad de Mazuelo y algo menos de Graciano (en añadas actuales para este vino las proporciones son 80/15/5).

Bodegas Riojanas fue fundada por la familia Artacho junto a Rafael Carreras en 1890 tras la adquisición del negocio del catalán Rafael Carreras Picó. La bodega original se encuentra en Cenicero (La Rioja Alta), aunque también existe una bodega nueva a 20 Km., en San Vicente de Sonsierra (también en La Rioja Alta). La bodega original se construyó aprovechando un amplio talud de tierra y el edificio original ha sufrido hasta ocho ampliaciones, excavando en el risco una serie de niveles que permiten utilizar la gravedad a la hora de mover el vino. La capacidad actual de la bodega es de 25.000 barricas y 4.500.000 botellas, y las de la bodega en San Vicente de la Sonsierra aproximadamente la mitad (con sólo 5.000 barricas). La bodega controla más de 300 ha de viñedo en Cenicero, San Vicente de Sonsierra y localidades cercanas, poseyendo una de las mayores extensiones de Mazuelo y Graciano de la Rioja. Actualmente ya no es una empresa familiar, y ha pasado a convertirse en sociedad anónima y cotizar en bolsa.

La Rioja Alta, que junto a la Rioja Baja y la Rioja Alavesa forman la más conocida región vinícola española en cuanto a vinos tintos se refiere, posee un clima continental moderado, con una influencia atlántica (cantábrica). Los viñedos son de topografía suave. En San Vicente de Sonsierra y otros terrenos de La Rioja Alta suelen aparecer suelos arcillo-calcáreos con bastante frecuencia, acompañando a los eventuales arcillo-ferrosos (más abundantes en la Rioja Baja) y aluviales (estos últimos en los márgenes del Ebro). Tradicionalmente se suelen dar los vinos con más finura de la región, de buena capacidad de guarda.

Es complicado determinar las condiciones de elaboración de un vino de los años sesenta. Aunque probablemente esto no sea cierto, supongamos que, a groso modo y omitiendo detalles como la edad de las barricas (que probablemente no fuesen nuevas), tiempos y temperaturas de maceración o fermentación, el proceso debe ser semejante al que se utiliza actualmente. Las uvas, probablemente procedentes de los viñedos de la Rioja Alta en su mayoría, son despalilladas y vinificadas. La inclusión de Mazuelo y Graciano a la mayoría de Tempranillo de este vino debería aportar estructura tánica y capacidad de envejecimiento en el caso del Mazuelo y carácter fresco por parte del Graciano. Criado durante un periodo de cómo mínimo 24 meses en barrica de roble americano (algunas fuentes aseguran que el Gran Reserva de 1964 pasó hasta nueve años de crianza en barrica), con sus correspondientes trasiegas. Posteriormente el vino permanece un mínimo de 36 meses en botella antes de su comercialización.

El Consejo Regulador calificó 1966 como añada ‘Normal’ (con dos estrellas en una escala del 1 al 5).

Pero vamos a la botella que tenemos entre manos. El corcho ha mantenido perfectamente su estanqueidad, aunque ya está algo débil y se quiebra al sacarlo. En la copa muestra una sorprendente capa media-alta, increíblemente cubierta para su edad. Ribete atejado. En nariz, con intensidad media, aparecen multitud de terciarios: cueros a mansalva, aromas frutales ya evolucionados a hojas de té, aportes de la crianza en forma de café, etc. A pesar de todo eso la nariz está perfectamente limpia, muy conjuntada, expresándose con bastante franqueza y al unísono. En boca posee una entrada viva y equilibrada. Paso de cuerpo medio y tacto sedoso, volviéndose austero hasta terminar con una punta de ligera tanicidad potenciada por la acidez. Buena persistencia aromática, donde repiten los aromas terciarios.

El vino debió tener ya en sus orígenes un magnífico equilibrio fenólico y unas estupendas estructura y acidez para mantener una capa como la que tiene ahora mismo. Han pasado cuarenta años, que se dicen pronto, y aún no se puede ver la mano sosteniendo la copa a través del vino. Esto concuerda poco con la calificación general que el consejo dio a la añada, no augurándole mucha capacidad de guarda a los vinos. También hemos de suponer un buen trabajo enológico y una esmerada selección del producto base. Además hay que tener en cuenta que estas calificaciones generales para una región tan llena de contrastes como la Rioja son muy aventuradas.

De cualquier manera, poder disfrutar de un trozo del pasado como este por 15 euros es una oportunidad que no se debería desaprovechar.

Etiquetas: , , ,

domingo 19 de noviembre de 2006

Grans-Fassian Trittenheimer Apotheke Riesling Auslese GK *** 1990

Grans-Fassian Trittenheimer Apotheke Riesling Auslese GK *** 1990 **
Weingut Grans Fassian
Mosel (Leiwen, Mittelmosel, Alemania)
8% Alc.
Precio 40€
100% riesling

La región de Mosel, que recibe su nombre del afluente del Rin del mismo nombre, comprende poco más de once mil hectáreas de viñedo que para muchos producen algunos de los vinos que representan la quintaesencia de la reina de las uvas blancas, la riesling. Vinos ligeros, elegantes, frescos, perfumados y magníficamente delineados. Los vinos dulces nobles de la zona están entre los más cotizados del mundo, a pesar de no ser una región pionera en la elaboración de este tipo de vinos.

El cultivo de la viña aquí se remonta nada menos que a la época del Imperio Romano. Sin embargo fueron los monasterios los que durante la baja Edad Media comenzaron a establecer lo que hoy día son los límites de la región. Sin embargo, como ya hemos apuntado antes, la fama actual de los vinos de la región es bastante más reciente, y probablemente no se remonte más allá de principios del siglo XX.

La variedad dominante es la ya mencionada riesling, superando la mitad del viñedo plantado. La parte de la región conocida como Mittel (medio) Mosel, centrada alrededor del pueblo de Bernkastel, ha sido siempre la más cotizada. A pesar de que no hay una delimitación legal para esta zona, suele considerarse que comprende los viñedos situados entre Leiwen y Erden. La región de Mosel tiene cierta similitud con la Borgoña francesa en que, incluso en un breve trecho del río, pueden existir importantes diferencias en cuanto a composición del suelo y microclima. Sin embargo, aquí se sostiene la idea de que las diferencias suelen ser en muchos casos diferencias de estilo más que de calidad. Las otras dos secciones de la región son respectivamente las zonas superior e inferior del Mosel. Los mejores suelos, situados principalmente en la parte media y algo en la baja, están compuestas, como no, por pizarra. Especialmente valorada es la pizarra azul del periodo devoniano. Esta pizarra contribuye a que la riesling produzca vinos que desarrollen aromas minerales, además de absorber el calor y retenerlo para ayudar a la maduración de la uva. Por otro lado, la magnifica capacidad de drenaje de estos suelos es particularmente beneficiosa en estos climas tan húmedos y para uvas con un ciclo de maduración tan largo como el que tiene aquí la riesling. Por si eso fuera poco, es frecuente que los viñedos se encuentren plantados en dramáticas pendientes, a mitad de las cuales suelen estar situados los mejores viñedos, a semejanza de los de la Côte d’Or borgoñona.

El pueblo de Trittenheim posee 326 ha de viñedo. De entre estas, 55 ha pertenecen al viñedo Trittenheimer Apotheke. Está en pendiente ondulada, por lo que la calidad puede variar sustancialmente de parcela a parcela. En concreto, la parcela que posee Grans-Fassian está compuesta de la tan cotizada pizarra negro azulada.

La bodega, situada entre los pueblos de Leiwen y Trittenheim, es regida hoy día por Gerhard Grans, y practica la viticultura familiar desde 1624. Posee en total 9,6 ha de viñedo (8,5 de riesling), y su producción anual se sitúa en las ochenta mil botellas. Además del ya mencionado Trittenheimer Apotheke, cultivan parcelas en los pagos clasificados de Laurentiuslay en Leiden, Goldtröpfchen en Piepsport y Dhronhofberger. La bodega es miembro del VDP, la asociación que contiene a los productores más importantes de Alemania.

La producción del Riesling Auslese Trittenheimer Apotheke *** GK 1990 fue de unos 2.250 litros. Su acidez es de 9,5 gr/l, y el azúcar residual 82 gr/l. Recordemos que el término auslese hace referencia a la selección de los racimos, normalmente con una mayor concentración de azúcares, acidez y demás sustancias, lo que en la mayoría de los casos implica la infección de muchas de las bayas con la famosa podredumbre noble y el desarrollo de sus aromas tan característicos en el vino.

El año de 1990 en Alemania trajo un caluroso verano, seguido de un mes de septiembre fresco y un magnífico mes de octubre, que dio pie a una magnífica cosecha en la región de Mosel, con mostos combinando niveles altos de azúcar y acidez. Por otro lado la cantidad de botrytis fue reducida (se elaboraron pocos BA y TBA) debida a la sequía, razón además por la cual las bayas no alcanzaron gran tamaño y los rendimientos se mantuvieron bajos, dando lugar a vinos de gran concentración. Hoy día, muchos de los vinos han demostrado su valía y potencial de guarda.

Como por ejemplo lo ha hecho el vino que nos interesa ahora mismo. De un color amarillo dorado, con reflejos casi broncíneos. Nariz armoniosamente perfumada, compleja, profunda, con los aromas de diferentes procedencias perfectamente conjuntados, fundidos en un ramillete, pero a la vez bien definidos, como los típicos aromas de uvas botrytizadas que se pueden encontrar en otras añadas del auslese de Grans-Fassian (camomila, manzanilla, cera) juntos a los aromas frutales (fruta amarilla) aún presentes y aportando frescor. De fondo, y afilando el conjunto, ese toque acerado y mineral aparece con la aireación, cuando el resto de aromas se han templado un poco. Todo sin excesos, con sobriedad y delicadeza que se corresponde con las percepciones en boca donde el vino se muestra también muy equilibrado por una gran acidez, dulzor comedido y gran persistencia aromática. Magnífica concentración para un vino de maneras tan delicadas. Estupendo.

En fin, que podemos decir aparte de recomendar encarecidamente la adquisición de este tipo de vinos y su disfrute con unos cuantos lustros a sus espaldas. La recompensa vale la pena. Sin ese tiempo en botella probablemente no obtengamos la armonía y la complejidad aromática que nos ha ofrecido este vino. Eso sí, tenemos que tener en cuenta que partimos de un vino con una sustancia considerable, fruto de una añada muy buena, de elevada acidez y concentración, tratándose además de un auslese en un año en el que, debido a la poca proliferación de la botrytis, poca uva fue a parar a vinos de más alto rango. Y por si fuera poco todo en manos de un productor muy sólido y prudente. Un buen ejemplo dentro de un tipo de vino que ya de por sí suele brillar excepcionalmente, produciendo ejemplos de sutileza, delicadeza, perfume, pureza y perfección. La diva. La riesling… en Mosel. Es complicado que esta uva alcance las cotas de sutileza, pureza y complejidad que alcanza en el viñedo alemán fuera de él. Hemos probado algunos ejemplos nacionales y, sinceramente, cualquier comparación es totalmente absurda. También tenemos Alsacia, pero eso… ¡eso es otra historia!

Etiquetas: , , , , ,

sábado 11 de noviembre de 2006

Franck Grux Bourgogne "Les Grandes Coutures" 2004

Franck Grux Bourgogne "Les Grandes Coutures" 2004 *
Domaine Franck Grux
AOC Bourgogne (Francia)

13% Alc.
Precio 13€
100% chardonnay


El pago “Les Grandes Coutures” es una parcela delimitada, calificada como borgoña genérico, situada en el límite de la AOC Meursault. Esta parcela es propiedad de Frank Grux, y ha sido su primera compra como productor independiente. El 2004 ha sido su primer año en la producción de este vino, aunque por aquel entonces no controló la parte viticultural. En 2005 ya está todo bajo su supervisión.

Franck Grux, de cuarenta y cinco años de edad y nativo de Beaune es, desde 1988 el responsable de la vinificación en Olivier Leflaive, así como el encargado del trato con los diferentes viticultores a los que el domaine/maison compra uva. Enólogo por la facultad de Dijon, supervisó la vinificación del mismísimo Guy roulot entre 1984 y 1988, justo antes de pasar a las filas de Olivier Leflaive. Desde al menos 1996, compagina la elaboración de los vinos del domaine con los de su propio nombre, Domaine Franck Grux. Además de este “Les Grandes Coutures”, del cual como hemos dicho la 2004 ha sido la primera añada, elabora un Meursault “Les Meix Chavaux” al menos desde 1996, a partir de una parcela de su familia cuyo control comparte con su tía, aunque técnicamente se encarga él de todo. La producción de este vino es de unas ciento treinta barricas, totalmente vendidas. Hoy día es uno de los profesionales más respetados de la región. Todo esto hace de los vinos del domaine una fuente de grandes satisfacciones a un precio más que adecuado.

Se producen unas seis o siete barricas de “Les Grandes Coutures”. La vinificación es la clásica de la región: fermentación lenta en barricas (bajo porcentaje de madera nueva), crianza sobre sus lías con temperatura controlada, sin batonnage y sin trasiegas. En primavera el vino comienza la maloláctica. Después trasiega, ensamblaje en depósitos de acero inoxidable y ligera clarificación antes de su embotellado alrededor de octubre.

La añada 2004 ha sido interesante para los blancos de borgoña. Ha dado vinos muy puros, enfocados y austeros, con buenos niveles de acidez y a la vez no exentos de concentración y poseedores de un buen equilibrio global. Vinos con buen potencial evolutivo y que expresan muy bien el terruño del que proceden. Climatológicamente ha sido un año complicado para los productores, con un mes de agosto muy pobre, frío y tormentoso, que amenazaba con muchas dificultades en la maduración de las uvas. Sin embargo, un milagroso mes de septiembre arregló las cosas, con abundantes horas de sol y noches frescas, consiguiendo una buena maduración de las uvas a la vez que se mantenían unos buenos niveles de acidez. Sorprendentemente, a la hora de la vendimia, las uvas habían alcanzado unos magníficos niveles de azúcar. Los rendimientos han sido más bien altos, por lo que es importante el trabajo en la viña para no perder después concentración en el mosto.

Pero veamos cómo se ha traducido todo esto en el vino. Por ejemplo, en nariz tenemos los aromas primarios de la fruta (cítricos y algo de fruta blanca) así como los aportados por la madera (frutos secos, algo de vainilla) expresándose a la par, muy bien conjuntados, pero el equilibrio es ahora propio, y no sabemos lo que puede suceder con el tiempo, cuando esos aromas frutales se añejen y pierdan intensidad. Probablemente no sea un vino para guardar mucho tiempo. Junto a estos aromas, toques calizos afinan un conjunto muy serio y bien definido, bastante puro. En boca es muy bueno, con una entrada viva y suculenta, gran equilibrio sustentado por una buena acidez, concentración y untuosidad que se mantienen en el paso por boca, bastante consistente en este punto. Final medianamente persistente, con buena concentración para el tipo de vino en el que nos estamos moviendo.

Estamos pues ante un preciso y meritorio trabajo enológico a un precio más que adecuado. Buena complejidad, profundidad y concentración para un borgoña genérico (aunque de parcela única y con derecho a llevar su nombre). Una magnífica introducción a los blancos de la región para aquellos que buscan el estilo más sobrio y mineral, diferente del estilo más evidente y efectista, lejos de la chardonnay madura y tropical que dificulta la expresión de aportes en registros aromáticos más tenues. En definitiva, un estilo más sutil y que permite mayores complejidades. Un estupendo vino para el fondo de nuestra bodega. Se nota el frescor y la precisión característica de la añada, incluso para un vino en el que el productor no ha podido controlar la viticultura (sí que lo hará en el 2005). El estilo austero y mineral está ahí, y dados los antecedentes de Grux, es inevitable pensar en los vinos de Guy Roulot como referente estilístico. Los precios, por suerte, son inferiores.

Etiquetas: , , , ,

martes 31 de octubre de 2006

Georg Breuer “Rüdesheim Estate” Riesling 2005

Georg Breuer “Rüdesheim Estate” Riesling 2005 *
Georg Breuer
Rheingau (Rüdesheim, Alemania)
12.5% alc
Precio 15€
100% riesling


Según la leyenda, Rheingau podría ser la cuna de la riesling, la reina de las uvas blancas, y una de las que con mayor brillo refleja el terruño del que procede. La región, en los aledaños del mismísimo Rin y con exposición sur, es de poca extensión, unas 3.200 ha de viñedo, entre las que la riesling ocupa más de las tres cuartas partes.

En esta región se ha producido un auge de los vinos secos, especialmente de la mano de Bernhard Breuer, que está detrás de la asociación Charta. Sus vinos suelen ser uno de los mayores exponentes de este estilo, necesitando a veces unos cuantos años en botella para expresarse plenamente.

Rüdesheim es uno de los pueblos más famosos de Rheingau, ya que alberga varias de las bodegas y pagos más famosos, entre las que se encuentra el Wingut Georg Breuer. Una de las peculiaridades de Rüdesheim es que sus viñedos suelen sufrir de estrés hídrico con más facilidad que otros en los años más secos, por lo que suelen dar mejores resultados en años más húmedos. Por esto mismo en dichos años es menos frecuente que en otros pueblos que aparezca la podredumbre noble, además de que al parecer la acidez del mosto suele ser más baja. Quizá esta es una de las razones que empujan a sus productores a la elaboración de vinos secos de calidad.

La bodega, fundada en 1880 como parte de la compañía vinícola Bernard Scholl & Albert Hillebrand, ha estado en manos de la familia Breuer desde principios del siglo XX. Georg Breuer (1910-1982) amplió la bodega e incrementó las exportaciones de vinos de la misma. Sus hijos, Heinrich y Bernard Breuer extendieron los viñedos hasta las 15 ha en los 80, alcanzando en la actualidad tras la adquisición del monopolio Rauenthal Nonnenberg y otros una extensión total de 30 ha en los mejores lugares de Rüdesheim y Rauenthal.

Rüdesheim Estate Riesling es una especie de village dentro de la bodega, al emplear uvas del pueblo de dicho nombre. El vino del que hablamos está cultivado en suelos compuestos de pizarra desmoronada en su mayoría. Parte de este vino fermenta y se cría sobre sus lías en toneles de roble, al igual que los vinos de más alta gama de la bodega. Los suelos pizarrosos de Rüdesheim deben aportar gran mineralidad, así como aromas de melocotón y albaricoque. Usualmente, es el más maduro frutalmente hablando de los dos villages, Rüdesheim (23 ha) y Rauenthal (7 ha), en teoría debido a la mayor abundancia de margas en los suelos de este último, aunque también el más elegante debido a la mineralidad y definición aportada por la pizarra.

Se viene diciendo que la añada 2005 combina la madurez del 2003 con la acidez del 2004, dando lugar a unos vinos bastante potentes pero no exentos de equilibrio. En concreto, para los vinos de la bodega, la acidez oscila entre los 7,2 y los 9,2 gramos por litro. Los rendimientos medios de la bodega en 2005 han sido de 34 hectolitros por ha, mientras que en 2004 se alcanzaron los 46 y en 2003 quedaron en 38. La vendimia comenzó el 15 de septiembre y terminó el 30 de octubre.

Pero vayamos a la cata. Una vez en la copa, se percibe en nariz una madurez frutal (fruta de hueso) no exenta de finura, más riesling que Rheingau, aunque están presentes ciertos toques minerales muy puros. En boca gran concentración y estupenda acidez. Seco. Buena persistencia. Voluptuoso y equilibrado dentro de su austeridad. Muy bien para su rango.

Parece ser cierto lo que se viene comentando acerca del carácter de la añada. Madurez aromática en la gama frutal, cuerpo en boca. Marcada acidez. Vinos explosivos dentro de su estilo. En lo referente a la tipicidad del viñedo de Rüdesheim, quizá no sea la añada más apropiada para notarla, dada la potencia aromática y la madurez que ha alcanzado la riesling, pero sí es cierto que el vino es muy puro y delineado, preciso, con un fondo mineral presente y los aromas frutales muy bien dibujados.

Etiquetas: , , , ,

lunes 2 de octubre de 2006

Domaine Joblot Givry 1er Cru “Clos de la Servoisine” 2004

Domaine Joblot Givry 1er Cru “Clos de la Servoisine” 2004 *
Domaine Joblot
AOC Givry 1er Cru (Cote de Chalonnais, Borgoña, Francia)
13% Alc.
100% pinot noir
Precio 20-25€

Antaño, los vinos de Givry estuvieron entre los favoritos del rey de Francia Enrique IV, pero la destrucción del viñedo por la filoxera a finales del XIX y los dos grandes guerras, acabaron con la fama de la región. Hoy día, sus vinos están aún infravalorados, por lo que podemos encontrar en ella muy buenas compras. El estilo suele ser muy frutal, floral, elegante, fino, equilibrado, redondo, sin llegar a ser vinos que expresen el terroir de manera muy profunda.

Los suelos, en su mayoría arcillo-calcáreos y que una vez formaron parte de la cuenca del río Saone, son muy permeables y no demasiado ricos. Los premier cru suelen ser más rocosos y poseer las mejores orientaciones y pendientes, lo que mejora las condiciones sanitarias y de maduración de las uvas entre otras cosas.

La región produce tintos mayoritariamente, siendo los que alcanzan mayor trascendencia. Entre los premier cru de la zona, el Clos de la Servoisine tiene orientación sur y ha alcanzado bastante fama de la mano de Jean-Marc y Vincent Joblot, cabezas visibles del Domaine Joblot. El domaine cuenta con un total de 14 ha en las colinas de Givry, produciendo unas 90.000 botellas al año.

El estilo de la bodega, calificada de “la más radical” de la región, suele ser de vinos ricos y opulentos, maduros, concentrados y con un aporte de madera nueva elevado (a menudo del 100%), pero a la vez equilibrados y definidos, transparentes en cuanto a su elaboración, francos. Los objetivos en la elaboración incluyen trabajar con un mínimo de oxígeno y sulfuroso, utilizando la crianza en barrica para que el vino se equilibre mediante la oxigenación que sufre a través de los poros de la madera.

En cuanto a la añada 2004 en la borgoña, ha sido objeto de múltiples discusiones entre los defensores de los vinos más maduros y concentrados, y aquellos que abogan por un estilo más sutil y delicado, más expresivo del terroir o del productor. Ambos esgrimen el argumento del equilibrio de diferente forma. Los primeros ven en la añada unas maduraciones difíciles y una acidez alta. Los segundos vinos frescos y vivos, finos y expresivos. Lo cierto es que los fenómenos meteorológicos causaron daños en muchos viñedos, así como maduraciones complicadas y problemas de podredumbre. En principio se trata de vinos delicados y vivos, con una fruta fresca y una estructura esbelta. Eso sí, es imprescindible una selección de la uva tanto en el viñedo como en la bodega, de manera que se eliminen las uvas inmaduras o afectadas de podredumbre. Es una añada en la que aquellos pagos con mejores situaciones para la maduración y el drenaje, aventajarán claramente a sus vecinos. En este sentido los vinos expresarán muy bien el terroir.

El Clos de la Servoisine de Joblot en la copa, se muestra bastante cubierto, con un ribete fucsia. La nariz es limpia, bastante varietal, con aromas a frambuesas y picotas frescas. Muy fino, nada vinoso. El aporte de la madera no resulta para nada abusivo, toques especiados muy armonizados con los aromas primarios. Muy buena intensidad y franqueza en general. En boca posee una magnífica estructura, muy bien equilibrada, de paso aterciopelado y buena persistencia. Cero asperezas. Un vino muy armonioso y equilibrado dentro de su voluptuosidad controlada, muy placentero.

Quizá sea por la buena exposición del pago, ayudada por supuesto de la concienzuda selección de los productores, pero el vino no muestra las deficiencias que se le suponen a una añada como la 2004. Por otro lado, el estilo fresco compensa perfectamente la tendencia voluptuosa de Joblot, por lo que se alcanza un equilibrio muy consensuado. Un buen acercamiento a la pinot noir y a la Borgoña, sin complicaciones y a un buen precio.

Etiquetas: , , ,

viernes 22 de septiembre de 2006

[CD] Amontillado Quo Vadis? / Oloroso Don Pedro Romero Prestige

Amontillado Quo Vadis? **
Delgado Zuleta (Sanlúcar de Barrameda)
D.O. Jerez
20% Alc.
100% Palomino Fino
Precio alrededor de los 30€
Elaborado por el tradicional sistema de criaderas y soleras jerezano, es un amontillado muy viejo, que probablemente alcance la categoría VORS. Comenzó su crianza como vino de crianza biológica (probablemente manzanilla) para continuar después con una crianza oxidativa.

Oloroso Don Pedro Romero Prestige 50 VORS **
Don Pedro Romero (Sanlúcar de Barrameda)
D.O. Jerez
18% Alc.
100% Palomino Fino
Precio alrededor de los 50€
Elaborado por el tradicional sistema de criaderas y soleras jerezano y crianza oxidativa.

Aquí tenemos dos vinos que deberían ser totalmente opuestos en la escala de “gordura”, ya que uno de ellos ha sufrido una crianza biológica en sus inicios, presumiblemente larga, que le ha privado de las sustancias como el glicerol que lo dotan de cierta suculencia y untuosidad en boca, así como ha transformado otras sustancias que en nariz le hiciesen aparecer como un vino más cercano al mosto del que procede. Por otro lado tenemos un oloroso, vino cuyo mosto de partida cumplía el perfil de corpulencia que le hizo entrar a formar parte de una solera de oloroso. Sin embargo es un vino muy viejo, por lo que ha debido de afinarse bastante. Vamos a analizarlos de forma comparativa, a ver qué tal encajan estas hipótesis en la realidad.

A la vista Quo Vadis? es tan solo un poco más claro que el Oloroso Prestige, siendo ambos de un ámbar oscuro con un ribete verdoso. La nariz del amontillado es más punzante y salina, limpia y compleja, dejando patente el carácter biológico, frente a los aromas más dulces (como turrón de jijona) que muestra el vino de Pedro Romero. En boca vemos que Quo Vadis? es tremendamente más seco, amargoso, vino aromático. Muy persistente. A esto se antepone la amabilidad del Prestige, glicérico, graso. Algo menos aromático y persistente.
Como vemos, el marcado carácter biológico de Quo Vadis?, que debe ser causa de una prolongada crianza biológica, se pone de manifiesto en la mayor amabilidad y plenitud en boca y a la menor finura y complejidad en nariz del Oloroso Prestige de Pedro Romero. La casi semejanza de colores puede ser debida a una mayor vejez de Quo Vadis?, de forma que el tiempo de crianza oxidativa de ambos vinos haya sido muy aprecido (o incluso mayor en el amontillado) o simplemente a orígenes inciertos (recomiendo ver un artículo de elmundovino.com escrito por Jesús Barquín y Álvaro Girón acerca de la tipicidad de los amontillados para más datos sobre este vino).

Etiquetas: , , , , , , ,