martes 24 de abril de 2007

Heymann-Lowenstein Röttgen 2002 Alte Reben

Heymann-Lowenstein Röttgen 2002 Alte Reben *
Weingut Heymann-Löwenstein (Winningen, Mosel)
13% Alc.
100% Riesling
Precio alrededor de los 28€


En otras ocasiones ya hemos tenido entre nuestras manos vinos del Mosela, pero es la primera vez que presentamos al Weingut Heymann-Löwenstein. Podemos encontrar a la bodega en el pueblo de Winningen (Terrassenmosel), bajo la dirección del idiosincrásico y emprendedor Reinhard Löwenstein desde 1979. Sin embargo los antecedentes viticulturales de la familia se remontan hasta 1786. El viñedo alcanza una superficie de 14 ha, prácticamente todas de Riesling de pagos con nombres propios como Uhlen y Röttgen en el propio pueblo de Winningen o Stolzenberg y Kirchberg en Hatzenport. La producción anual de la bodega alcanza las noventa mil botellas.

La agricultura es orgánica, cercana al biodinamismo. Se busca expresar el carácter particular de cada parcela. En la bodega se sigue un enfoque no intervensionista, utilizando la tecnología como medio de evitar accidentes enológicos más que como principal herramienta de elaboración. Desde 1993 no se utilizan levaduras cultivadas. Las únicas manipulaciones que sufre el vino son chaptalización cuando es necesaria y control de temperatura. Todos los vinos son criados en tanques de acero inoxidable.

El vino que tenemos entre manos, el Röttgen “Alte Reben” (viñas viejas) tiene una producción de dos mil litros. La Riesling aquí crece en suelos de pizarra blanda marrón y marrón rojiza, que deben su peculiar color a los numerosos óxidos de hierro que contiene. Se espera que dé vinos más frutosos y corpulentos. Está clasificado como GC (seco) pero tiene bastante azúcar residual. Podría ser un kabinet.

Gran añada la de 2002 para el Riesling alemán. Tras una templada primavera llegó un cálido verano, alcanzándose magníficos niveles de madurez y concentración. Sin embargo en la época de vendimia hubo algunos accidentes meteorológicos, que hizo necesaria la cuidadosa selección de las uvas para eliminar aquellas afectadas de podredumbre. En el Mosela hubo poca botrytis.

Pero nuestro vinos no debería mostrar signos de ella. Muestra un color dorado resplandeciente. Nariz fragante, bien definida, limpia. Aromas varietales frutales (lima) y florales, con toques de miel e incipientes hidrocarburos, todo ello sin ocultar sutiles aportes minerales. En boca es ligeramente dulce, con un buen equilibrio de acidez. Paso de boca de consistencia media, donde se deja notar el nervio. Final de media persistencia y ligero amargor, donde ya no se deja notar el dulzor inicial.

Una buena expresión de la variedad con un cierto tiempo de evolución en botella, que puede ser una buena opción para comidas especiadas e incluso ligeramente picantes, gracias quizá al frescor del vino y al generoso equilibrio de azúcar residual. Algo caro.

Etiquetas: , , , ,

domingo 19 de noviembre de 2006

Grans-Fassian Trittenheimer Apotheke Riesling Auslese GK *** 1990

Grans-Fassian Trittenheimer Apotheke Riesling Auslese GK *** 1990 **
Weingut Grans Fassian
Mosel (Leiwen, Mittelmosel, Alemania)
8% Alc.
Precio 40€
100% riesling

La región de Mosel, que recibe su nombre del afluente del Rin del mismo nombre, comprende poco más de once mil hectáreas de viñedo que para muchos producen algunos de los vinos que representan la quintaesencia de la reina de las uvas blancas, la riesling. Vinos ligeros, elegantes, frescos, perfumados y magníficamente delineados. Los vinos dulces nobles de la zona están entre los más cotizados del mundo, a pesar de no ser una región pionera en la elaboración de este tipo de vinos.

El cultivo de la viña aquí se remonta nada menos que a la época del Imperio Romano. Sin embargo fueron los monasterios los que durante la baja Edad Media comenzaron a establecer lo que hoy día son los límites de la región. Sin embargo, como ya hemos apuntado antes, la fama actual de los vinos de la región es bastante más reciente, y probablemente no se remonte más allá de principios del siglo XX.

La variedad dominante es la ya mencionada riesling, superando la mitad del viñedo plantado. La parte de la región conocida como Mittel (medio) Mosel, centrada alrededor del pueblo de Bernkastel, ha sido siempre la más cotizada. A pesar de que no hay una delimitación legal para esta zona, suele considerarse que comprende los viñedos situados entre Leiwen y Erden. La región de Mosel tiene cierta similitud con la Borgoña francesa en que, incluso en un breve trecho del río, pueden existir importantes diferencias en cuanto a composición del suelo y microclima. Sin embargo, aquí se sostiene la idea de que las diferencias suelen ser en muchos casos diferencias de estilo más que de calidad. Las otras dos secciones de la región son respectivamente las zonas superior e inferior del Mosel. Los mejores suelos, situados principalmente en la parte media y algo en la baja, están compuestas, como no, por pizarra. Especialmente valorada es la pizarra azul del periodo devoniano. Esta pizarra contribuye a que la riesling produzca vinos que desarrollen aromas minerales, además de absorber el calor y retenerlo para ayudar a la maduración de la uva. Por otro lado, la magnifica capacidad de drenaje de estos suelos es particularmente beneficiosa en estos climas tan húmedos y para uvas con un ciclo de maduración tan largo como el que tiene aquí la riesling. Por si eso fuera poco, es frecuente que los viñedos se encuentren plantados en dramáticas pendientes, a mitad de las cuales suelen estar situados los mejores viñedos, a semejanza de los de la Côte d’Or borgoñona.

El pueblo de Trittenheim posee 326 ha de viñedo. De entre estas, 55 ha pertenecen al viñedo Trittenheimer Apotheke. Está en pendiente ondulada, por lo que la calidad puede variar sustancialmente de parcela a parcela. En concreto, la parcela que posee Grans-Fassian está compuesta de la tan cotizada pizarra negro azulada.

La bodega, situada entre los pueblos de Leiwen y Trittenheim, es regida hoy día por Gerhard Grans, y practica la viticultura familiar desde 1624. Posee en total 9,6 ha de viñedo (8,5 de riesling), y su producción anual se sitúa en las ochenta mil botellas. Además del ya mencionado Trittenheimer Apotheke, cultivan parcelas en los pagos clasificados de Laurentiuslay en Leiden, Goldtröpfchen en Piepsport y Dhronhofberger. La bodega es miembro del VDP, la asociación que contiene a los productores más importantes de Alemania.

La producción del Riesling Auslese Trittenheimer Apotheke *** GK 1990 fue de unos 2.250 litros. Su acidez es de 9,5 gr/l, y el azúcar residual 82 gr/l. Recordemos que el término auslese hace referencia a la selección de los racimos, normalmente con una mayor concentración de azúcares, acidez y demás sustancias, lo que en la mayoría de los casos implica la infección de muchas de las bayas con la famosa podredumbre noble y el desarrollo de sus aromas tan característicos en el vino.

El año de 1990 en Alemania trajo un caluroso verano, seguido de un mes de septiembre fresco y un magnífico mes de octubre, que dio pie a una magnífica cosecha en la región de Mosel, con mostos combinando niveles altos de azúcar y acidez. Por otro lado la cantidad de botrytis fue reducida (se elaboraron pocos BA y TBA) debida a la sequía, razón además por la cual las bayas no alcanzaron gran tamaño y los rendimientos se mantuvieron bajos, dando lugar a vinos de gran concentración. Hoy día, muchos de los vinos han demostrado su valía y potencial de guarda.

Como por ejemplo lo ha hecho el vino que nos interesa ahora mismo. De un color amarillo dorado, con reflejos casi broncíneos. Nariz armoniosamente perfumada, compleja, profunda, con los aromas de diferentes procedencias perfectamente conjuntados, fundidos en un ramillete, pero a la vez bien definidos, como los típicos aromas de uvas botrytizadas que se pueden encontrar en otras añadas del auslese de Grans-Fassian (camomila, manzanilla, cera) juntos a los aromas frutales (fruta amarilla) aún presentes y aportando frescor. De fondo, y afilando el conjunto, ese toque acerado y mineral aparece con la aireación, cuando el resto de aromas se han templado un poco. Todo sin excesos, con sobriedad y delicadeza que se corresponde con las percepciones en boca donde el vino se muestra también muy equilibrado por una gran acidez, dulzor comedido y gran persistencia aromática. Magnífica concentración para un vino de maneras tan delicadas. Estupendo.

En fin, que podemos decir aparte de recomendar encarecidamente la adquisición de este tipo de vinos y su disfrute con unos cuantos lustros a sus espaldas. La recompensa vale la pena. Sin ese tiempo en botella probablemente no obtengamos la armonía y la complejidad aromática que nos ha ofrecido este vino. Eso sí, tenemos que tener en cuenta que partimos de un vino con una sustancia considerable, fruto de una añada muy buena, de elevada acidez y concentración, tratándose además de un auslese en un año en el que, debido a la poca proliferación de la botrytis, poca uva fue a parar a vinos de más alto rango. Y por si fuera poco todo en manos de un productor muy sólido y prudente. Un buen ejemplo dentro de un tipo de vino que ya de por sí suele brillar excepcionalmente, produciendo ejemplos de sutileza, delicadeza, perfume, pureza y perfección. La diva. La riesling… en Mosel. Es complicado que esta uva alcance las cotas de sutileza, pureza y complejidad que alcanza en el viñedo alemán fuera de él. Hemos probado algunos ejemplos nacionales y, sinceramente, cualquier comparación es totalmente absurda. También tenemos Alsacia, pero eso… ¡eso es otra historia!

Etiquetas: , , , , ,