jueves 21 de diciembre de 2006

[CD] Dönnhoff Riesling trocken 2004/2005

Dönnhoff Riesling trocken 2004/2005 *
Weingut Hermann Dönnhoff
Nahe (Oberhausen, Alemania)
11.0% Alc. En 2004 y 11.5% Alc. en 2005
100% Riesling
Precio 12€


La región de Nahe, situada al oeste de Alemania, alrededor del valle del afluente del Rin del mismo nombre que la región, existe administrativamente desde 1930, y hasta entonces pocos vinos se embotellaban localmente. Su fama, por tanto, es reciente, y es difícil hablar aquí de una identidad o tipicidad. La zona superior (Nahe superior) incluye pueblos tan nombrados como Schlossböckelheim, Niederhausen y Oberhausen, con suelos abundantes en pizarra. La mayor parte de la región está plantada con Riesling, y los vinos producidos pueden recordar a los buenos de la región de Mosel por su elegancia y concentrado frescor. Gracias al curso oeste-este del río, muchos viñedos tienen una exposición ideal hacia el sur, que modera el clima continental general de la región. En estos casos podemos encontrar rieslings a la altura de los mejores de Alemania, con un perfecto equilibrio entre concentración y elegancia, entre frutosidad y mineralidad. El resto de suelos se diversifica entre arcilla ferrosa en la zona baja y algo de terreno volcánico también en la zona alta. La zona media comparte los suelos pizarrosos de la zona alta.

Helmut Dönhoff tomó las riendas del Weingut Hermann Dönhoff, cuya familia practica la viticultura desde mediados del siglo XVIII, en el año 1971, siendo aún muy joven. Hoy día es una bodega de culto, situada en la cúspide de los vinos de calidad alemanes. Estos vinos son famosos por su pureza y definición, magnífica concentración y moderación con los portes aromáticos de botrytis en los vinos que la suelen mostrar. La bodega cuenta con 12 ha de Riesling de un total de 16 ha de viñedo para una producción total de unas cien mil botellas. Poseen viñas en pagos calificados como Hermanshöhle (con viñas de sesenta años) y Brücke. La bodega es miembro de la VDP.

Hace poco leímos de John Gilman en su View from the Cellar que para Helmut Dönnhoff la clasificación en la que mejor se expresa el terruño de sus rieslings es el spätlese. Es a este nivel cuando la complejidad alcanza su máximo grado, cuando los diferentes factores aromáticos y gustativos de las diferentes fuentes están mejor equilibrados y se expresan mejor. Es un detalle significativo de su filosofía, que busca siempre la complejidad, el equilibrio y la sutileza, factores que suelen ir de la mano.

En la fermentación y crianza de sus rieslings utiliza una combinación de fuders de madera y tanques de acero inoxidable, aprovechando las ventajas de cada uno. Los periodos que pasa el vino en uno u otro dependerá de las características de la añada. La primera etapa en los fuders de 1200 lirtos proporciona un intercambio de oxígeno al vino que le beneficia. Esta primera etapa suele durar entre 3 y 6 meses, dependiendo de la acidez del vino de base. Los vinos más dulces, a partir de la categoría auslese, no suelen ver la madera.

Se intenta hacer uso de levaduras indígenas dentro de lo posible, pero si las circunstancias de la fermentación lo exigen, la bodega utiliza levaduras que ellos mismos cultivan, en vistas de mantener siempre la máxima calidad en el vino.

El Riesling Trocken de Dönnhoff procede de uvas de los pagos Leistenberg y Kiessenlberg, ambos en Oberhausen, de suelos compuestos de pórfido y pizarra desmoronada. Algunos datos sobre las dos añadas:

Añada 2004:
- Volumen de alcohol 11,0%
- Acidez 8,3 gr/l
- Azúcar residual 8,8 gr/l

Añada 2005:
- Volumen de alcohol 11.7%
- Acidez 7.5 gr/l
- Azúcar residual 8.5 gr/l

Se ha descrito en la prensa especializada a la añada 2004 alemana como clásica. Esto quiere decir vinos en general con acidez marcada, con problemas de maduración en los peores casos y con gran pureza y expresión del terroir en los mejores. En verano las temperaturas fueron bajas, pero cuando se acercaba la época de la vendimia, las temperaturas subieron y esto permitió una buena maduración en los pagos mejor expuestos y en manos de productores pacientes. Una añada de poca botrytis. En contraposición, 2005 ha sido una añada de mayor madurez, pero sin sacrificar una buena acidez. Una añada de mayor voluptuosidad y menos sutileza. Algunos hablan ya de la añada del siglo...

Pero veamos cómo se muestran ambos vinos en la copa. En general podríamos decir que el 2004 es más austero en boca, más cítrico en nariz, mostrando por su parte 2005 unos aromas más de fruta de hueso y un mayor equilibrio y concentración sápidas. Además 2005 muestra aún algo de carbónico. Estas diferencias son, por supuesto, muy sutiles, aunque no dejan de ser patentes, sobre todo en nariz, donde la mayor madurez del 2005 frente a su predecesor es patente. Por otro lado, el año en botella que lleva 2004 le ha dado cierta vinosidad y eliminado cualquier resto de carbónico. Este último además, al tener unos aromas frutales más tenues, muestra más sutilezas, como un fondo mineral más marcado que en el 2005 se ve más abrumado por los aromas frutales, sin que ello signifique que no esté presente. Ambos son vinos de gran limpieza y precisión aromática en nariz, riesling en estado puro, así como una magnífica ligereza y frescura en boca, con una muy respetable concentración sápida dado el rango de precios en el que nos movemos. Quizá en este aspecto el 2005 destaque, con una mayor concentración sápida y persistencia, y quizá, cuando el carbónico se desvanezca, una menor sensación de frescor.

En cualquier caso, dos estupendos vinos a un precio muy asequible.

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