martes 10 de abril de 2007

Contino Viña del Olivo Reserva 1995

Contino Viña del Olivo Reserva 1995 *
Viñedos del Contino S.A.
DOC Rioja (Laserna, Rioja Alavesa)
13,5% Alc.
90% Tempranillo, 10% Graciano
Precio actual alrededor de los 40€ en bodega

Si ayer hablábamos del Reserva de Contino, su vino de obligada regularidad y solidez, hoy tenemos ante nosotros la apuesta de alta expresión de la bodega, y que tanto reconocimiento a nivel nacional e internacional le ha dado. La Viña del Olivo, situada en la parte superior y central de los viñedos de la finca, se caracteriza, además de por el viejo olivo situado en su centro y que le da nombre, por sus suelos calcáreos y por las excepcionales condiciones de sanidad y madurez que alcanzan sus uvas, Tempranillo y Graciano al 90% y 10% respectivamente, así como unos bajos rendimientos de 4.500 Kg/ha. La crianza de el vino que procede de estas viñas suele realizarse en una mezcla de robles de diferentes procedencias, francés, húngaro y americano en las que permanece un tiempo igual al del reserva, es decir, dos años. De hecho este Viña del Olivo está calificado como reserva. Esta fue la primera experiencia, la primera añada de Viña del Olivo, y se escogió para ello una añada excepcionalmente reconocida como 1995. Se elaboraron 21.414 botellas bordelesas.

Es un vino de capa alta y ribete burdeos. Lágrima consistente. Nariz muy aromática, con la fruta madura (negra) en primer plano, acompañado de regaliz, tofe, especiados y tierra de brezo que aportan profundidad, fruto de la evolución del vino en la botella, donde el propio carácter de la tempranillo está conjuntando bien con los aportes aromáticos de la madera. Un toque de laca distorsiona un poco el conjunto. En boca es goloso, pero bien equilibrado, musculoso, un vino corpulento en el paso, pero muy redondo y largo en el final, donde persisten además de los aromas frutales, algo de tonos dulces de la crianza en madera, que por lo demás está muy bien conjuntada, sobre todo en textura.

Aún le queda vida bastante vida. Posee una magnífica concentración, así como un buen equilibrio. Los aromas, que denotan una muy considerable madurez de la uva, aún pueden fusionarse más. Esos toques de laca es lo único que podríamos desear que no estuviesen. Buenas materia prima y trabajo en la viña, que creemos que ha sido bastante bien tratado en la bodega, elaborado como vino de corte moderno, y que está demostrando tener una larga vida.

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viernes 6 de abril de 2007

Contino Reserva 1994

Contino Reserva 1994 * €
Viñedos del Contino S.A.
DOC Rioja (Laserna, Rioja Alavesa)
13% Alc.
85% Tempranillo, 5% Mazuelo, 10% Graciano
Precio alrededor de los 14€

La finca de Contino se encuentra en la Rioja Alavesa, concretamente en Laserna, y de alguna manera forma parte de CVNE, a la que anteriormente a su fundación en 1973 abastecía con la totalidad de su uva. Sigue el concepto de Chateau bordelés, ya que en una sola finca se encuentran sus 62 ha de viñedo y la casa solariega que alberga todas sus instalaciones, incluyendo sus magníficos calados. Jesús Madrazo, descendiente de los fundadores de la bodega y de la familia Real de Asúa, es el enólogo y director de la bodega. Un buen conocido de muchos de los aficionados y gran amante del vino de todo el mundo.

Si alguna vez visitáis a Jesús en Contino seguramente proceda a enseñaros la casa y la finca mientras os cuenta un poco la historia de la bodega y las características que definen a sus vinos, el terruño. Detenidos ante una gran fotografía aérea de la finca, tendréis la suerte de que os cuente de una forma increíblemente didáctica las características mesoclimáticas y geológicas de la finca, así como las diferentes variedades de uva que tiene cultivadas en las diferentes capas de sedimentos que a lo largo de las eras han formado lo que es el cauce del río Ebro y en cuyas lindes se encuentra la finca de Contino. Una experiencia única asistir a esta explicación, que sería injusto que un profano como yo intentase repetir aquí.

Inmediatamente después, y bien abrigados, podréis descender a los calados de la casa, un conjunto de túneles subterráneos que contienen las antiguas añadas de Contino, conservadas a 13-14 grados de temperatura y más del 80% de humedad debido a su construcción, muy antigua ésta, con curiosidades como una parte de arquitectura mudéjar, bastante escasa por esta parte de la geografía hispánica.

Los reserva de Contino representan el vino más importante de la casa. Es ahí donde cada año deben marcar la calidad que es capaz de ofrecer. Es el vino insignia. Por encima tenemos vinos de más alto copete, de mayores pretensiones y precio, pero también son apuestas más arriesgadas. El reserva es el valor seguro de la casa, y el que marca el estilo y la filosofía. En este sentido es un vino de corte moderno, pero midiendo siempre sus dimensiones, buscando representar la identidad de un estilo clásico riojano en un lenguaje más frutal, potente y corpulento. En el coupage participan variedades tradicionales como Tempranillo (85% de la composición), Graciano y Mazuelo. Tras una fermentación cercana a los 30ºC sigue una maceración de dos o tres semanas. El vino ha sido criado en barricas de roble francés y americano durante dos años, y se embotellaron unas ciento cincuenta mil bordelesas, que reposaron al menos un año más hasta su salida al mercado. Actualmente quedan menos de mil en los calados de Contino.

La añada de 1994 probablemente fuese la última en la que Basilio Izquierdo, insigne enólogo de CVNE, llevase las riendas de la elaboración, acompañado de Chus Madrazo que a partir de entonces elaboraría él solo los vinos. Fue la primera de tres sensacionales añadas, con un clima seco y caluroso, produciendo los vinos con menos acidez de las tres. Fue la primera calificada como excelente por el CRDO desde 1982. Quizá esa carencia de añadas calificadas con la máxima categoría hizo al consejo ser bastante optimista con las cualidades de esta añada. No esperaban que siguiese otra de calidad tan indiscutible como 1995, y que a ésta, otra que para profesionales como Madrazo es la mejor de las tres, pero que sólo fue calificada por el CRDO como muy buena, si bien hay que reconocer el especial microclima de la finca de Contino, siempre por delante en la maduración de sus uvas.

Pero vayamos con este reserva. Se muestra color picota con ribete Burdeos, de capa media tirando a alta y con algunos precipitados. Estupendo color para sus trece años. En nariz se encuentra así mismo en un magnífico momento, con gran limpieza, fruta dominante (fruta negra), acompañada de toques de regaliz y algún balsámico, mezcla de la crianza en barrica y de la evolución de las variedades Tempranillo y Graciano en botella, todo junto a un fondo de tierra de brezo que aporta profundidad. Bien armonizado y definido. Aún podría dar más de sí en cuanto a complejidad en los próximos dos o tres años por lo menos. En boca posee una entrada viva y perfectamente equilibrada, con un paso absolutamente suave y buena consistencia, buen cuerpo. Final aromático y de buena persistencia.

Un vino que, sin tenerlas todas consigo para ser grande, es impecable y bello. Gran RCP para estos reservas de Contino. Muy buena evolución. Esperemos que el recorrido de los embotellados actuales sea así de bueno.

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jueves 7 de diciembre de 2006

Monte Real Gran Reserva 1966

Monte Real Gran Reserva 1966 *
Bodegas Riojanas S.A.
DOC Rioja
13% Alc.
Precio 15€
Elaborado a base de una mayoría de Tempranillo junto a cierta cantidad de Mazuelo y algo menos de Graciano (en añadas actuales para este vino las proporciones son 80/15/5).

Bodegas Riojanas fue fundada por la familia Artacho junto a Rafael Carreras en 1890 tras la adquisición del negocio del catalán Rafael Carreras Picó. La bodega original se encuentra en Cenicero (La Rioja Alta), aunque también existe una bodega nueva a 20 Km., en San Vicente de Sonsierra (también en La Rioja Alta). La bodega original se construyó aprovechando un amplio talud de tierra y el edificio original ha sufrido hasta ocho ampliaciones, excavando en el risco una serie de niveles que permiten utilizar la gravedad a la hora de mover el vino. La capacidad actual de la bodega es de 25.000 barricas y 4.500.000 botellas, y las de la bodega en San Vicente de la Sonsierra aproximadamente la mitad (con sólo 5.000 barricas). La bodega controla más de 300 ha de viñedo en Cenicero, San Vicente de Sonsierra y localidades cercanas, poseyendo una de las mayores extensiones de Mazuelo y Graciano de la Rioja. Actualmente ya no es una empresa familiar, y ha pasado a convertirse en sociedad anónima y cotizar en bolsa.

La Rioja Alta, que junto a la Rioja Baja y la Rioja Alavesa forman la más conocida región vinícola española en cuanto a vinos tintos se refiere, posee un clima continental moderado, con una influencia atlántica (cantábrica). Los viñedos son de topografía suave. En San Vicente de Sonsierra y otros terrenos de La Rioja Alta suelen aparecer suelos arcillo-calcáreos con bastante frecuencia, acompañando a los eventuales arcillo-ferrosos (más abundantes en la Rioja Baja) y aluviales (estos últimos en los márgenes del Ebro). Tradicionalmente se suelen dar los vinos con más finura de la región, de buena capacidad de guarda.

Es complicado determinar las condiciones de elaboración de un vino de los años sesenta. Aunque probablemente esto no sea cierto, supongamos que, a groso modo y omitiendo detalles como la edad de las barricas (que probablemente no fuesen nuevas), tiempos y temperaturas de maceración o fermentación, el proceso debe ser semejante al que se utiliza actualmente. Las uvas, probablemente procedentes de los viñedos de la Rioja Alta en su mayoría, son despalilladas y vinificadas. La inclusión de Mazuelo y Graciano a la mayoría de Tempranillo de este vino debería aportar estructura tánica y capacidad de envejecimiento en el caso del Mazuelo y carácter fresco por parte del Graciano. Criado durante un periodo de cómo mínimo 24 meses en barrica de roble americano (algunas fuentes aseguran que el Gran Reserva de 1964 pasó hasta nueve años de crianza en barrica), con sus correspondientes trasiegas. Posteriormente el vino permanece un mínimo de 36 meses en botella antes de su comercialización.

El Consejo Regulador calificó 1966 como añada ‘Normal’ (con dos estrellas en una escala del 1 al 5).

Pero vamos a la botella que tenemos entre manos. El corcho ha mantenido perfectamente su estanqueidad, aunque ya está algo débil y se quiebra al sacarlo. En la copa muestra una sorprendente capa media-alta, increíblemente cubierta para su edad. Ribete atejado. En nariz, con intensidad media, aparecen multitud de terciarios: cueros a mansalva, aromas frutales ya evolucionados a hojas de té, aportes de la crianza en forma de café, etc. A pesar de todo eso la nariz está perfectamente limpia, muy conjuntada, expresándose con bastante franqueza y al unísono. En boca posee una entrada viva y equilibrada. Paso de cuerpo medio y tacto sedoso, volviéndose austero hasta terminar con una punta de ligera tanicidad potenciada por la acidez. Buena persistencia aromática, donde repiten los aromas terciarios.

El vino debió tener ya en sus orígenes un magnífico equilibrio fenólico y unas estupendas estructura y acidez para mantener una capa como la que tiene ahora mismo. Han pasado cuarenta años, que se dicen pronto, y aún no se puede ver la mano sosteniendo la copa a través del vino. Esto concuerda poco con la calificación general que el consejo dio a la añada, no augurándole mucha capacidad de guarda a los vinos. También hemos de suponer un buen trabajo enológico y una esmerada selección del producto base. Además hay que tener en cuenta que estas calificaciones generales para una región tan llena de contrastes como la Rioja son muy aventuradas.

De cualquier manera, poder disfrutar de un trozo del pasado como este por 15 euros es una oportunidad que no se debería desaprovechar.

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viernes 20 de octubre de 2006

Viña Tondonia Blanco Gran Reserva 1964

Viña Tondonia Blanco Gran Reserva 1964 **
Bodegas R. López de Heredia Viña Tondonia
DOC Rioja
12% Alc.
85% Viura, 15% Malvasía
Precio unos 85€ actualmente si se encuentra una buena fuente.

Rioja es conocida nacional e internacionalmente por sus tintos, ya sean del llamado estilo clásico o moderno. Sin embargo antiguamente se solía elaborar un tipo de blanco que hoy día está prácticamente extinto. Se trata de un tipo de blanco diferente del vino ligero y efímero, frutal y para consumo a corto plazo. En su lugar tenemos un tipo de vino blanco cuya tipología se acerca bastante a la de los tintos de la región, con crianzas en madera y botella bastante largas, y donde dominan los aromas terciarios en nariz y una notable estructura en boca.

La ultra tradicional bodega riojana López de Heredia fue fundada en 1877 por Rafael López de Heredia y Landeta tras la paulatina marcha de los elaboradores franceses de la región riojana tras su periodo en ella debido al desastre causado por la filoxera en el viñedo bordelés principalmente. En la actualidad, y tras tres generaciones, la bodega sigue perteneciendo a la familia López de Heredia. Los viñedos de la bodega están plantados con las clásicas variedades tintas riojanas, es decir, tempranillo, garnacha, graciano y mazuelo, así como las variedades que utilizan en sus blancos, viura y malvasía. El estilo de sus vinos suele ser el de tintos poco cubiertos, con considerable acidez y dominantes tonos terciarios de su crianza en barricas viejas durante largo tiempo así como una larga estancia en botella para su afinamiento hasta su salida al mercado. En los blancos encontramos una verdadera especie en extinción, ya que someten dichos vinos a unos procesos de crianza tanto o más largos que los de los tintos, siendo vinos muy longevos y que desarrollan un carácter aromático tan peculiar como excepcional. En los calados de la bodega aún podemos encontrar botellas de la primera mitad del siglo pasado tanto de blancos como de tintos.

Como hemos dicho, para los blancos se utilizan las variedades de uva viura y malvasía, 85 y 15 por ciento respectivamente. La vendimia se realiza de forma manual, en comportas de madera troncocónicas. El mosto libre fermenta en tinas de roble de 60 hectolitros. Las levaduras son autóctonas, y la temperatura de fermentación se limita a 36ºC. La crianza comienza en barricas bordelesas de roble americano de 225 litros, como hemos mencionado antes, no son nuevas ni mucho menos. Además de la esterificación (oxigenación a través de los poros de la madera), el vino es trasegado una o dos veces al año. En el caso del blanco gran reserva, el periodo de crianza en barrica dura seis o siete años. Tras esto se realiza una clarificación con claras de huevo frescas y no se filtra. A esto le sigue un tiempo de crianza en botella en la propia bodega de varios años, llegando incluso a superar la media docena para los grandes reservas.

El consejo regulador calificó como excelente la añada 1964 en la región riojana, augurándole un buen potencial de guarda, como atestiguan las diferentes bodegas que elaboraron grandes reservas ese año y que han llegado hasta la actualidad dando grandes satisfacciones, entre las que se encuentran los diferentes vinos de CVNE, Bodegas Riojanas, la Rioja Alta o los propios de López de Heredia.

Oro viejo, precioso al trasluz. Franqueza y claridad de los orígenes de los aromas en nariz, con recuerdos de miel, cítricos, frutos secos y hierbas de monte, todo en armonía y perfecto equilibrio. Fragante. Entrada fresca en boca, gran acidez. Paso rectilíneo pero consistente, liviano pero esbelto. Gran persistencia aromática, que emerge al final a oleadas inundando la boca de recuerdos, como sucede a veces con los grandes vinos tradicionales andaluces, pero en una gama muy diferente, por supuesto.

Enorme viveza. Gran bouquet. Una joya de tipicidad. Muestrario enciclopédico de la crianza de un vino, con los aromas cítricos añejados en forma de miel y hierbas, y los integrados y evolucionados frutos secos y asados aportados por la estancia en barrica.

Resulta difícil de encontrar un vino con cuarenta y dos años que mantenga esa entereza y viveza. ¿Dónde estará el secreto? ¿Será el vino base fruto de viura y malvasía en los viñedos de López de Heredia? ¿Será el proceso de fermentación y crianza en barricas durante tanto tiempo? En principio la madera vieja no debiera aportar gran cosa al vino que en ella se cría, pero recordemos que se trata de periodos muy prolongados. ¿Serán la lenta oxigenación y estabilización a través de los poros de la madera y las diferentes trasiegas que se realizan a lo largo de los años? Esto parece tener un papel bastante decisivo en el carácter y la estabilidad del vino, pero está claro que cualquier vino blanco de base no aguanta semejante proceso. Por tanto parece que se trata de un conjunto de factores encadenados y perfeccionados a lo largo de más de un siglo, dando lugar a uno de los vinos más personales y auténticos de la geografía española.

Por otro lado resulta complicado encontrar bodegas que aún dispongan de vinos tan viejos y con las garantías de sacarlos a la venta. Una verdadera suerte para los aficionados al vino.

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