Moët & Chandon Millésime Rosé 1999
Moët & Chandon Millésime Rosé 1999 Moët & Chandon (Grupo LVMH)
AOC Champagne (Epernay)
12% Alc.
26% Chardonnay, 48% Pinot Noir, 26% Pinot Meunier
Precio alrededor de los 40€
Para el rosé de añada, se añade parte de la uva vinificada en tinto de forma separada, como suele ser la norma en la región. Comparando los datos que aparecen en la bodega acerca de la composición varietal del vino, parece que para esta añada han aumentado la cantidad de Pinot Meunier, en detrimento de las otras dos variedades. Esto probablemente se refleje en una mayor accesibilidad del vino a corto plazo causada por la más rápida evolución aromática de la Meunier y, en teoría, una menor aptitud para la evolución a largo plazo. La crianza total del vino alcanza los seis años.
La añada de 1999 no ha pasado de ‘buena’ en la recientemente publicada guía Le Classement des Meilleurs Vins de France 2007, asegurando que en general se trata de vinos muy accesibles y que probablemente se encuentren en un buen momento de disfrute. Se alcanzó un buen compromiso entre calidad y cantidad, en una añada caracterizada por una buena madurez y una acidez suficiente. Calidad bastante homogénea entre los diferentes pueblos. Las condiciones climáticas, salvo pequeños acontecimientos, fueron bastante benignas. La floración tuvo lugar a finales de junio, y un verano soleado dio lugar a una maduración adecuada y a unas excelentes condiciones de vendimia.
Pero vayamos al asunto. En nariz encontramos cerezas, manzanas rojas y otros frutillos del bosque, tenues aromas florales, junto a aportes de autolisis evidentes pero bastante acordes. Cierta finura y frescor, y también cierta vinosidad. Carbónico con tremenda fuerza en nariz. En boca es goloso, con un dosage bastante considerable, pero para nada exento de frescura. Carbónico cremoso. Buena persistencia aromática y buena concentración. No excesivamente complejo pero rico.
El estilo de la casa, el carácter de la añada, el mayor aporte de Pinot Meunier, el largo tiempo de contacto con la lías, todo se confabula para dar lugar a un champagne generoso y disfrutable, popular. Para beber en compañía de comidas creativas y conversación relajada.

